

LOS BILDERBERG
Las teorías conspiranoicas
Ricardo Veisaga
En mi juventud, tuve la oportunidad de conocer a distintos personajes del espectro político. Uno de ellos, fue el profesor Walter Beveraggi Allende (cuya esposa Sara de la Rúa, fue prima del ex presidente argentino, Fernando de la Rúa), el profesor Walter, solía contarme distintas anécdotas que había vivido en su vida política.
En una de esas tertulias, me comentó de su viaje a Cuba, en plena revolución triunfante, había sido invitado por su amigo el Che Guevara. Según él, estaba previsto su integración en el equipo económico de la Revolución. Una madruga, el Che pasó por el hotel donde estaba alojado para avisarle que debía abandonar lo más rápido posible la Isla, ya que un miembro del Partido Comunista cubano lo había denunciado como nazi.
En una de esas tantas reuniones, me confesó que él había sido el autor del mentado «Plan Andinia». En realidad, había trabajado en su elaboración junto a un grupo de personas, cuyos nombres me reveló, pero me pidió reserva y discreción sobre los mismos. El «Plan Andinia», fue un proyecto antisemita, basada en una supuesta teoría de la conspiración judía mundial, divulgado en 1971, apoyada en las acusaciones antisemitas de «Los protocolos de los sabios de Sion».
Según esta teoría, se estaba fraguando un complot para apropiarse de la Patagonia argentina y chilena para crear un Estado judío. Este supuesto plan se basa en la mención que hizo Theodore Herzl (1882) en su libro «El Estado Judío» (Der Judenstaat) y que menciona sobre la posibilidad de comprar tierras en Palestina o en Argentina para la creación de un Estado judío.
Esta teoría de la conspiración, sostiene que dicho plan vio la luz en el «Congreso Sionista Internacional» de Basilea (Suiza) en 1897, pero no hay ninguna evidencia de la misma, salvo que se deba creer a quienes la formulan. Al mismo congreso se atribuyen los «Protocolos de los Sabios de Sión».
La Ojrana, la policía secreta del Imperio zarista, fomentó el antisemitismo presentando «Los Protocolos de los sabios de Sión» como un texto auténtico. Mark Jones, del Museo Británico, señaló que «este absurdo manifiesto se extendió como un reguero de pólvora desde Rusia», donde en 1903 se publicó por primera vez en un periódico.
El 8 de mayo de 1920, aparecía en las páginas del The Times de Londres. Un año después, el periódico publicó una retractación en la que reconocía la falsedad del documento, sin embargo, estos documentos siguen siendo la Biblia para los antisemitas y conspiracionistas.
Los conspiranoicos afirman que la creación de Andinia, se llevaría adelante por «los mismos métodos» usados para la creación del Estado de Israel. La opción de crear un posible Estado judío en la Patagonia fue propuesta por Theodore Herzl, pero teóricamente, teniendo en cuenta la adquisición de Alaska realizada por Estados Unidos a los rusos. Idea que fue descartada rápidamente por inviable.
El «Sexto Congreso Sionista» de 1904 se enfocó en la discusión sobre si había que seguir demandando Palestina o aceptar la propuesta británica, formalizada el 25 de enero de 1904, de unos 13.000 km 2 en África Oriental (actual Uganda). En abril de 1904, la posibilidad de Uganda ya se había evaporado, y en julio de 1904 Theodore Herzl murió.
Además ¿Si realmente era secreto, porque escribirlo en unas actas? También conocí en esos tiempos a Patricio McGuirre, descendiente de irlandeses, que, en los ochenta, fue director y principal impulsor de la revista «Informaciones sobre Masonería y otras Sociedades Secretas». El Nº 1 apareció en diciembre de 1981, McGuirre declaró haber realizado varias reediciones hasta llegar a los 20.000 ejemplares vendidos. Y se clausuró con el Nº 63, en octubre de 1993.
Argentina en el siglo pasado, fue tierra fértil para este tipo de teorías, y servía como excusa para justificar o tapar los desastres políticos y económicos, culpar a las organizaciones nacionales o internacionales, organizaciones, que, según estos delirantes, tenían intenciones ocultas y conectadas con la Masonería, o el gobierno mundial en la sombra. Obviamente, que esos gobiernos eran obedientes y estaban infiltrados por elementos masónicos.
Es muy común en iberoamérica y algunas partes de Europa, pero no así en Estados Unidos, en donde más de catorce presidentes fueron masones, que obtuvieron el grado de Maestro Masón, es decir, que no fueron simples masones y con casi cuatro millones de miembros, número que lo convierte en la masonería más importante del mundo.
Haciendo algunas investigaciones, me enteré que hombres del cine de la Conquista del Oeste como Daniel Boone, David Crockett o Buffalo Bill, eran masones al igual que los actores que representaron a estos personajes de leyenda, como Clark Gable, John Wayne, entre otros fueron masones. También fueron masones Henry Ford, un probado antisemita, o Harpo Marx, uno de los famosos hermanos Marx, Marx Twain, Walt Disney, Harry Houdini el astronauta Buzz Aldring.
Artistas como Louis Armstrong, Shaquille O’Neal, Nat King Cole, Eddie Murphy ¿Ustedes se imaginan una conspiración mundial con personajes como estos también masones? Lyndon B. Johnson no llegó a Maestro Masón, como él mismo lo dijo, por no tener tiempo disponible por su atención a la función pública, al gobierno.
Un compatriota recién llegado a este país, me comentaba sobre la situación política en el nuestro, cosa que no ignoro, y su conclusión era que no se podía hacer nada, como tampoco se podía hacer nada en Estados Unidos, ya que todo estaba manejado por los illuminati. ¿Qué decirle a alguien que piensa así?
La ignorancia que hay en torno a estas asociaciones, asociaciones que no divulgan los nombres de los compañeros de logia (lo que es su derecho), si estos no lo autorizan previamente. Al gran misterio que se ha difundido sobre estos grupos, hace que muchas personas vean en esta organización un grave peligro social, político y religioso.
Es conocido la animadversión existente entre la masonería y la Iglesia Católica (al menos en el siglo pasado), y el rechazo y o recelo social que la masonería aun provoca, en gran medida se deben a esta secular enemistad. La masonería propone una ética que, en el fondo, es igual a la cristiana. Predican hacer el bien, la hermandad del género humano, ayudar al necesitado, obras de beneficencia, pregonan la paz y la concordia entre todos los pueblos.
Pero no creen en la trascendencia, ni cielo ni infierno. Para la masonería Dios es un ente incognoscible y es vagamente identificado con una fuerza superior de la naturaleza, a la que llaman el Gran Arquitecto del Universo. Esta creencia en el Gran Arquitecto, fue abolida por el Gran Oriente de Francia en todas las logias sometidas a su obediencia.
La masonería nació en el seno de la Iglesia católica. Fue reconocida, protegida y gozó de abundantes privilegios concedidos por la jerarquía eclesiástica durante la Alta Edad Media. El papa Bonifacio IV en el año 614 puso bajo su protección a los masones, lo que les permitía viajar y cambiar de país sin restricciones ejerciendo el oficio de maestros constructores edificando catedrales, conventos y palacios.
Muchas ideas que los masones pregonaban han quedado en desuso, anacrónicas, o son reivindicadas por otros grupos, incluyendo a sus enemigos. Emil Durkheim recomendaba abordar el hecho social masónico, no como algo cargado de personalismos sino simplemente como una cosa, despojando la mente de rótulos o etiquetas, que no nos permiten razonar.
En Estados Unidos siempre existieron teorías conspirativas (pero no al nivel de otros lugares), algunas han sobrevivido al paso del tiempo, por ejemplo, la que asegura que un platillo volador se estrelló en Roswell (Nuevo México) y que los restos de la nave y los cuerpos de los extraterrestres, fueron recuperados por el ejército y están ocultos en un lugar secreto.
Sobre la Comisión Warren que investigó sobre el asesinato de John Kennedy. O que la llegada a la Luna fue un engaño de la NASA, que Elvis Presley simuló su propia muerte. Que Paul McCartney falleció en un accidente de tránsito en 1966 y fue sustituido por un doble. Y que el ataque a las Torres Gemelas fue un auto atentado con el fin de declarar la guerra.
Son teorías conspirativas sin aportación epistémica que muchas veces provocan risas. Luego del 8 de noviembre se menciona al presidente Donald Trump, como enemigo del Nuevo Orden Mundial (NOM) que tiene como fin dominar el mundo. Pero hay otras teorías que dicen que es un miembro activo y que permanecía oculto. ¿Cómo comenzó todo en nuestros tiempos?
En 1954, en el Hotel de Bilderberg, en la localidad holandesa de Oosterbeek, y fue el príncipe Bernhard quien presidió las conferencias en sus primeros 20 años, hasta que tuvo que renunciar, involucrado en un escándalo de sobornos con el consorcio armamentista Lockheed.
Esta teoría sobre los Bilderberg sostiene que este misterioso grupo intenta implantar un gobierno único, y afirma que los esfuerzos comenzaron cuando los miembros de Iluminatis, una sociedad secreta fundada en el año 1776, trataron de sustituir las monarquías y gobiernos europeos de la época, por un denominado «gobierno de la razón».
Esos esfuerzos serían continuados bajo otras formas, por los banqueros judíos de Estados Unidos y Europa. En tanto que las organizaciones, tanto gubernamentales como privadas, que están involucradas son: Sistema de Reserva Federal, Consejo de Relaciones Exteriores, Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional, Comisión Trilateral, el grupo Bilderberg y la ONU. Mientras que el filósofo, escritor y Premio Nobel británico Bertrand Russell, fue el profeta del Nuevo Orden Mundial.
El Club Bilderberg o la conspiración más famosa del mundo, en realidad se trata de financieros y CEOs de grandes corporaciones económicas, muchos de ellos anónimos, que visten trajes caros y se citan en despachos y salas de reuniones mucho más caras. Bilderberg, llamado así por el nombre del hotel neerlandés que escogieron en el año 1954, siguiendo la iniciativa propuesta por Bernardo de Holanda y David Rockefeller.
Desde el principio, el núcleo del club lo formaron mayoritariamente políticos, financieros y grandes corporaciones. El leit motiv del club fue buscar un mayor entendimiento entre Estados Unidos y Europa tras la Segunda Guerra Mundial, detrás de objetivos comunes. Según el «Centro de Estudios sobre la globalización», el grupo Bilderberg «no es un gobierno mundial oculto», sino que propicia las «tormentas de ideas» (brainstorming).
Según Daniel Estulin, el periodista e investigador ruso-canadiense, el experto más nombrado sobre los Bilderberg, los intereses de la élite son otros, y su fin es, la «Empresa Mundial SA»: poderes fácticos, económicos y financieros, con poder mayor que cualquier gobierno en el planeta. Las reuniones semisecretas del Club Bilderberg alimentan las teorías conspirativas.
El Club Bilderberg se reúne cada año en un sitio y país distinto. Este 2016, se reunieron en el Hotel Taschenberg, en el centro de Dresde. Ángela Merkel la canciller alemana, su ministro de Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, así como el vicecanciller y líder del partido socialdemócrata, Sigmar Gabriel, fueron invitados, pero no asistieron.
En el año 2012, el político ecologista alemán Jürgen Trittin estuvo en Chantilly (Virginia, Estados Unidos). Sus seguidores armaron un gran escándalo, ya que consideraban inconcebible que un izquierdista participara en esa reunión. El líder de los Verdes alemanes contestó y solucionó el problema, con la afirmación de que las ideas ecologistas debían ser defendidas justo allí, donde aún no eran mayoritarias y salió del apuro ante las bases de su formación política.
Los participantes de las reuniones del Club Bilderberg se someten a estrictas reglas. La más importante se denomina «Chatham House Rule». Esta regla obliga a cada participante a guardar absoluta reserva sobre el contenido de la reunión, es decir, conversaciones, declaraciones, intervenciones. Hay algunos que sostienen que es una buena oportunidad para hablar cara a cara con los decisores globales.
Aunque haya periodistas que participen en la reunión en calidad de invitados, no están autorización para informar. En la reunión de Londres de hace tres años, se comenta que ofrecieron a los participantes un buffet, y el vino tuvo que pagárselo cada uno (la miseria o la tacañería llegó a los Bilderberg).
En estas reuniones los invitados intentan arreglar problemas mundiales. Según el ex embajador de Estados Unidos en Alemania George McGhee, el Club Bilderberg habría contribuido enormemente a la firma de los «Tratados de Roma», un paso previo al surgimiento de la Unión Europea (UE). Vernon Jordan, infiltrado de Wall Street de alto nivel, fue consejero y amigo cercano de Bill Clinton. Vernon Jordan fue quien presentó a Bill Clinton a la élite del poder Bilderberg en 1991.
El ex presidente de Google y actual presidente de su empresa matriz, «Alphabet Inc.», Eric Schmidt, calificado por Forbes como la persona número 100 más rica del mundo, quien destinó considerables sumas de dinero para la campaña de Hillary. Una gran cantidad de asistentes a la reunión Bilderberg, apoyaron abiertamente a la Clinton, lo que significa que la balanza no estaba en el lado de Trump.
El editor asociado del «Financial Times», Martin Wolf, sostuvo que el poderoso club estaba muy irritado por el estado actual de las cosas y, en particular, por los altos niveles de popularidad del multimillonario y ahora presidente electo, Trump. Por lo que vemos, el poderoso Club Bilderberg, Gobierno Mundial paralelo (en las sombras), sufrió una gran derrota este año.
¿En qué aspectos el influyente Club Bilderberg sufrió una aplastante derrota? Para no hablar como los conspiranoicos, primero hay que resaltar los objetivos puestos por el Club. Según los asistentes, los expertos y analistas, aseguran que en la agenda figuraban como temas principales, las elecciones presidenciales de Estados Unidos y el referéndum británico del Brexit.
El Club Bilderberg trató de entorpecer el avance de Donald Trump y servir en bandeja la victoria a Hillary Clinton, detener el Brexit y neutralizar revueltas políticas contra las élites en países como Austria, Hungría, Italia, Francia y en los propios Estados Unidos, según el periodista de investigación, William Jasper, en su artículo para «The New American».
Martin Wolf, en su artículo para el Financial Times, escribió: «Los perdedores económicos están en rebelión contra las elites», destacando que los «perdedores» económicos han rechazado a «las élites que dominan la vida económica y cultural de sus países» y que «las posibles consecuencias son aterradoras». ¿Por qué? Donald Trump está totalmente en contra del «Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica» (TPP).
Los Bilderberg soñaban con el acuerdo, que era parte de su amplio programa de un único sistema de gestión, un imperio globalista. Donald Trump irrita al Bilderberg por su postura hacia Rusia. Ya hubo pánico cuando ambos mandatarios hablaron por teléfono. Trump defiende los intereses de la sociedad contra la supremacía de las megas corporaciones, que antes no era de importancia para los distintos gobiernos de Estados Unidos.
Los planes de esta supuesta dominación por el «Nuevo Orden Mundial» se ven amenazados por Donald Trump, en cuanto a su política sobre la inmigración ilegal, el déficit comercial, la acción afirmativa, el desempleo, el negocio del cambio climático y las alianzas militares.
La necesidad de renegociar el «Tratado de Libre Comercio de América del Norte» (NAFTA), con el cual perdieron sus trabajos más de un millón de profesionales estadounidenses desde su firma en 1994, cuyos únicos beneficiados fueron las grandes empresas. Gracias a WikiLeaks, se conoce el profundo apoyo del magnate George Soros, a la campaña de Hillary Clinton.
La verdadera dimensión del vínculo existente entre George Soros y Hillary Clinton, se puede apreciar cuando el magnate le envió instrucciones a Hillary, de cómo contener las revueltas en Albania.
«Ha surgido una situación grave en Albania y se solicita la urgente atención de los altos cargos del Gobierno de Estados Unidos. Cómo usted ya sabe, el viernes una manifestación de la oposición acabó con tres personas muertas y destrozos materiales».
No solo es este email, el que vincula a Soros con Clinton sino el apoyo económico de Soros a su campaña. Colin Powell, ex secretario de Estado de George W. Bush. En uno de los mensajes hecho público, cuando Powell regresaba de una de las reuniones más exclusivas en los Estados Unidos donde los hombres más poderosos del país se reúnen para (supuestamente) decidir los futuros de la nación y el Mundo. En el email, Powell dijo lo siguiente:
«Peter, vengo del Bohemian Grove. Sorpresa, sorpresa, me senté junto a Stephen Harper, un par de veces y tuvimos una buena discusión. Los asistentes de Grove, saben que Trump es un desastre. La mayoría votará en contra, pero bastantes. Unos pocos no van a votar por Hillary y votaran por un tercer candidato del partido. Cosas extrañas aquí abajo. De lo contrario, todo bien con los Powell. Vamos a escabullirnos por unos pocos días en agosto. Por supuesto me encantaría verte. Déjame saber la fecha…» Todo lo mejor Colin.
El Bohemian Grove, está situado junto a la localidad de Monte Rio, al norte del estado de California. Estos hombres, de los grupos más exclusivos y poderosos del mundo, arrogantemente habían decidido quién sería el que ganaría la presidencia, pero fueron derrotados.
En las listas de los integrantes de los Bilderberg, que se confeccionan según el gusto del conspiranoico de turno, en la que figuran los multimillonarios Rockefeller, Rothschild, Morgan y DuPont, por citar los más conocidos. Cuyo Comité Directivo lo integran 17 estadounidenses y 24 europeos, y sus nuevos miembros, que se van sumando como Barack Obama, Joe Biden, el entonces Jefe de gabinete Rahn Emanuel, el ex secretario de transporte Geitner, quien habría invitado a Obama a la reunión de Chantilly en Washington D. C.
Sospechosamente los conspiranoicos no explican, ya que se encuentra en juego el dominio del mundo ¿Por qué no figuran los chinos y los rusos? Me refiero a los altos dirigentes del mundo de la finanza y la política de tales imperios, que son las dos terceras partes del mundo político. Mijaíl Gorbachov, figura en la Campaña del Milenio de la ONU, cuando ya no posee poder político real.
En ninguna lista aparecía Donald Trump. Pero curiosamente desde su triunfo electoral, han comenzado a deslizarse noticias intencionadas, que califican su férrea posición frente al islam, como líder de una gran conspiración sionista. Se menciona el papel del financista Jared Kushner casado con Ivanka Trump, convertida al judaísmo conservador.
Pero nada dijeron de la hija de Hillary Clinton, Chelsea, convertida a la religión judía, pero no a un judaísmo conservador sino a un judaísmo light. Tampoco mencionan, lo que durante la campaña se ventiló en los medios, que según la «Liga Antidifamatoria Judía» (ADL), la retórica de Donald Trump, bordeó los límites de la incitación al odio contra los judíos. Los votos de la comunidad judía estadounidense fueron mayoritariamente a Hillary, tradicionalmente votan Demócrata.
La Oficina del director de «Inteligencia Nacional de Estados Unidos» (ODNI, por sus siglas en inglés) hizo pública parte de la documentación incautada en el refugio de Osama Ben Laden en Abotabad, donde fue muerto por los Navy Seals. Estos documentos publicados están divididos en dos secciones: por un lado, el material no clasificado en idioma inglés –que incluye todos los libros de la biblioteca del terrorista– y por otro, 103 textos y mensajes que la Inteligencia norteamericana ha decidido desclasificar.
El examen preliminar de esta documentación, permite conjeturar sobre cuáles eran las inquietudes y los objetivos del líder de Al Qaeda: causar el mayor daño posible a Estados Unidos, dejar de lado los conflictos internos en Oriente Medio y, paradójicamente, evitar la creación de un nuevo califato islámico como el que ha erigido Abubaker al-Bagdadi en parte de Irak y Siria con el «Estado Islámico».
El ODNI hizo también pública la lista de libros encontrados en el refugio de Abotabad. Hay 39, entre los cuales destacan dos de Noam Chomsky, gurú de la extrema izquierda mundial por su crítica al sistema estadounidense y lo que denomina «imperialismo» de Estados Unidos. Entre ellos se encuentra Cristiandad e islam en España, 703-1031, de C. R. Haines. 19 obras relacionadas con Francia.
Según el portavoz del ODNI, Jeffrey Anchukaitis, Osama Ben Laden también se informaba sobre las finanzas y la industria francesas, con el objeto de dañar la economía gala para que la crisis se extendiera a Estados Unidos y a el resto de Occidente. En la biblioteca de Ben Laden había libros en abundancia que tratan de demostrar la existencia de una vasta conspiración mundial, realizada por los misteriosos Illuminati y los infaltables financieros judíos.
Estas son las lecturas conspiranoicas de Ben Laden:
«Genealogía de los Illuminati», de Fritz Springmeier, donde se da rienda suelta a la paranoia de un mundo controlado por un grupo reducido de personas vinculadas por lazos esotéricos. «La jerarquía de los conspiradores. El comité de los 300», de John Coleman, otro monumento literario conspiranoico, que trata de demostrar la existencia de ese comité, que controlaría la política, la religión, el comercio, la industria, la banca, los conflictos armados y el tráfico de drogas.
«Cruzar el Rubicón», de Michael Ruppert, quien sostiene que el 11 de Septiembre estuvo organizado por la Administración estadounidense –una afrenta para el propio Ben Laden, que siempre se mostró orgulloso de ser el autor de los atentados– como paso necesario para garantizar la hegemonía de los Estados Unidos en el terreno financiero y energético.
«El Nuevo Pearl Harbor», de David Ray Griffin. Otro libro que insiste en que la Administración de George W. Bush estuvo detrás del 11-S. «Los secretos de la Reserva Federal», de Eustace Mullins, escritor antijudío que acusa a un grupo de banqueros de origen hebreo de haber urdido una conspiración para controlar las finanzas norteamericanas.
«La toma de América», de Richard Sprague, quien sostiene que la muerte del presidente Kennedy fue en realidad un golpe de Estado y que desde entonces el Gobierno estadounidense está manejado por manos ocultas. También se encontró una copia de las actas del comité del Senado de Estados Unidos que analizó el programa de modificación del comportamiento llamado MK Ultra.
Los defensores de la teoría de la conspiración Illuminati sostienen que el programa fue un éxito y que todavía hoy se lleva a cabo para hacer que la sociedad acepte las imposiciones de los poderosos que actúan detrás de las bambalinas. El 90% de los medios de comunicación está en manos de unas cinco corporaciones que son parte (supuestamente) de este gobierno en la sombra y que ha dirigido a la mayoría de los 44 presidentes de Estados Unidos durante 240 años de existencia del país.
En los últimos veinte años, los medios de comunicación se convirtieron en un partido político del gobierno en la sombra, que representa el 1% de los ricos y poderosos. Dicen que los periodistas y ejecutivos de las cadenas de CNN, NBC, CBS, MSNBC, CNN, FOX News, que fueron convocados, según The New York Post, estaban esperando una discusión sobre el acceso de sus medios al futuro Gobierno de Donald Trump.
Según estas fuentes, no esperaban que Donald Trump dijera lo siguiente: «estamos reunidos en una habitación llena de mentirosos, engañosos, deshonestos representantes de los medios de comunicación». Después se dirigió al jefe de CNN, Jeff Zucker y disparó: «Yo odio su cadena de TV, todos en CNN son mentirosos y usted debería de sentirse avergonzado».
No se sabe cómo terminó finalmente aquel encuentro y a qué conclusión llegaron los allí reunidos, con seguridad lo deben saber los conspiranoicos, sin embargo, ya se anunció que el presidente y director ejecutivo de The New York Times (NYT), Arthur Sulzberger ya solicitó una entrevista con Donald Trump. El mayor accionista de NYT y partidario de Hillary Clinton, Carlos Slim, sabe bien que el negocio es negocio. Como bien lo saben los directivos de la Cementera Chihuahua que se ofrecieron a vender cemento para la construcción del muro. Mirá si le van a pedir permiso a los illuminati.
Lo cierto es que el fundamentalista democrático Obama y su cruzada global, fueron derrotados, Barack Obama en un intento desesperado le pasó el testigo a Ángela Merkel. Pero la pobre Ángela, está tratando de recuperar la popularidad perdida. La misma que tuvo anunciar hace poco que el (TTIP), que se consideraba la segunda «joya» de los globalizadores después del TPP, no va ser puesta en marcha. Quien, tratando de recuperar la popularidad, en estos días habló de prohibir el burka en lugares públicos y acelerar las deportaciones de Alemania.
La reunión de 2016
¿Quién paga los gastos de Bilderberg? La mayor parte, el país anfitrión: Reino Unido empleó casi 2 millones de libras (2.540.000 de dólares) del erario público en 2013 para indignación de los contribuyentes. El resto forma parte del secreto. Este año la reunión se celebró, del 9 al 12 de junio, en el hotel Taschenbergpalai Kenpinski de Dresde (Alemania) y la seguridad a cargo del ejército.
Los temas de debate de la agenda 2016 de los bilderbergers incluyeron China, los problemas migratorios europeos, Oriente Medio, Rusia, la economía de Estados Unidos, ciberseguridad, geopolítica de la energía, precariado, clase media e innovación tecnológica.
La situación de la antigua Rusia soviética como en la actual federación de Putin, la convierten en un desafío permanente para Occidente. El crecimiento del gigante asiático supone un vector de inestabilidad que el Club Bilderberg estudia año a año. El polvorín de Oriente Medio es también un clásico. Daniel Estulin es el ex analista de contraespionaje ruso que destapó los entresijos de este cónclave.
Apenas un puñado de conspiranoicos había oído hablar de ello hasta que Estulin publicó «La verdadera historia del Club Bilderberg» (Planeta, 2005). Luego vinieron otros títulos como «El imperio invisible», «El instituto Tavistock» o «El club de los inmortales». En «Fuera de control», aborda la creación y auge del ISIS.
Estulin en una vieja entrevista, ante preguntas del tipo conspiranoico respondió:
«Soy investigador. No un conspiranoico. No tengo nada que ver con extraterrestres ni tampoco me interesa el tema. –Hay quien cree que los Bilderberg son masones ¿Es cierto? –No, no son masones, son globalistas. Su objetivo es crear un gobierno único controlado por ellos».
La consideración final de Estulin es la siguiente:
«Nos encontramos en una encrucijada. Y del camino que tomemos ahora dependerá que vivamos en el siglo XXI como repúblicas de estados-nación o como un montón de esclavos subyugados, dominados y deshumanizados. No compete a Dios salvarnos, sino a nosotros mismos. Jamás encontraremos las respuestas correctas si no somos capaces de formular las preguntas adecuadas».
Todo lo propuesto por Donald Trump en su discurso de aceptación como candidato republicano a la presidencia. Discurso que se merece oír o leer sin traducciones amañadas o censura, es el pensamiento de un patriota estadounidense que piensa en su propio país, Estados Unidos. Y esas propuestas chocan radicalmente con los planes encarnados por Hillary Clinton y los Bilderberg (si los hubiera).
La Historia se realiza por la acción eminentemente política de los Estados o, Super Estados o Imperios (actualmente tres, Estados Unidos, Rusia y China), no son los negocios quienes deciden en definitiva los enfrentamientos sino los fierros. Si por absurdo realmente existiera, un Gobierno Mundial en la sombra, como los Bilderberg, la verdad que no son de temer, fueron derrotados por los perdedores económicos. ¿Se los puede tomar en serio y llamarlos dominadores del mundo y, no pagan el vino en sus reuniones?
Pero… ya lo están insinuando los conspiranoicos, Donald Trump sería una especie de «lobo solitario», una especie de durmiente islámico, un durmiente Bilderberg, que pronto va a mostrar su verdadera cara, mejor dicho, una marioneta cuyos hilos serán manejados por…ustedes ya saben por quién, el Gobierno Mundial en la sombra. Es imposible discutir con alguien sobre la existencia o no de un Gobierno Mundial, digas lo que digas, siempre tendrán un comodín a falta de argumentos racionales, lo meten por cualquier resquicio, es como jugar con cartas marcadas.
El buen o mal gobierno de Trump, será consecuencia de sus buenos o malos planes o programas y las circunstancias históricas, y no de un Poder en la sombra. Quienes gustan seguir este tipo de ficciones, son incapaces o no quieren analizar las cosas desde las categorías propias. Recibo desde hace años correos de gente que creen hacer política, desde una política de prontuarios o explicando desde teorías conspirativas, como si se tratase de un sistema de vasos comunicantes, donde Todo está conectado con Todo (menos con lo que no les interesa).
Dicen, por ejemplo, El señor X estudió en la Universidad N, que estaba financiada por el sinarquista F, cuya mujer estaba casada con M que a su vez tenía lazos familiares con G, que como ya sabemos es un servidor de la banca judía y así… todo un paseo por los nombres y sitios menos imaginables para retornar a X. Igual que el burdo y grosero materialismo monista, donde todo está conectado con todo. Propio del materialismo marxista, tal materialismo monista que hace imposible el conocimiento.
Quienes creen en estas teorías, anulan la reflexión política y la praxis política por completo ¿Entonces, para qué hacer algo? es en vano, si todo está manejado y controlado por poderes ocultos, hagas lo que hagas.
8 de diciembre de 2016.