

FINLANDIA EN LA OTAN
TRIGESIMO PRIMER MIEMBRO PLENO
Ricardo Veisaga


El martes 4 de abril de 2023 el Estado de Finlandia se convirtió oficialmente en miembro pleno de la OTAN y pasará a engrosar las filas de la alianza de seguridad más grande del mundo. El ministro de Asuntos Exteriores finlandés, Pekka Haavisto, completó el proceso de adhesión con la entrega de un documento oficial al secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, en la sede de la OTAN en Bruselas.
«Declaramos a Finlandia el miembro número 31 de la alianza», dijo el secretario de Estado de los Estados Unidos, Antony Blinken, al recibir los documentos legales. El jefe de la OTAN, Jens Stoltenberg, destacó que Vladímir Putin había «querido cerrar de un portazo la puerta de la OTAN». Pero agregó: «Hoy mostramos al mundo que (Putin) fracasó, que la agresión y la intimidación no funcionan».
Posteriormente, al convertirse oficialmente en el miembro número 31 de la OTAN, la bandera azul y blanca de Finlandia fue izada entre las de sus socios en la sede de la Alianza en Bruselas. El presidente del país y los ministros de Exteriores y Defensa participaron en el acto. La adhesión de Finlandia constituye uno de los momentos más importantes de la historia reciente de la OTAN.
«Este es un día verdaderamente histórico, un gran día para la Alianza», aseguró Jens Stoltenberg, quien recordó que la ceremonia coincide con el 74 aniversario del nacimiento de la OTAN, el 4 de abril de 1949. El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, dijo que está orgulloso de dar la bienvenida a Finlandia a la OTAN. «Juntos -fortalecidos por nuestro nuevo aliado Finlandia- seguiremos preservando la seguridad transatlántica, defendiendo cada centímetro de territorio de la OTAN».
Finlandia decidió abandonar su histórica neutralidad y unirse a la OTAN en mayo de 2022, en respuesta a la invasión rusa de Ucrania, un hecho que hizo aumentar hasta el 80% la inclinación de la opinión pública del país a querer formar parte del club transatlántico. Cuando Finlandia «vio que Putin no solo amenazaba a Ucrania, sino a todas las naciones en Europa que quieren tomar sus propias decisiones, tomaron la decisión de unirse a la Alianza», dijo Stoltenberg.
Turquía ha sido el último de los 30 aliados en ratificar el protocolo de acceso de Finlandia a la OTAN. Aunque lo usual es depositar el instrumento de adhesión en el Departamento de Estado en los Estados Unidos, en esta ocasión, el ministro de exteriores turco se lo entregó en mano a Antony Blinken, jefe del Departamento.
Este cambio en la tradición se debe a que ambos coincidieron en Bruselas por la reunión de ministros de Exteriores aliados que estaba prevista en la jornada, en la que Finlandia participó como miembro de pleno derecho una vez que el ministro de Asuntos Exteriores finlandés, Pekka Haavisto, firmó y depositó el instrumento de adhesión al Tratado del Atlántico Norte ante el gobierno de Estados Unidos.
El día 4 de abril se completó el proceso de adhesión que ha sido calificado por el secretario general como el «más rápido de la historia». Finlandia estará ahora amparada por el artículo 5 de defensa colectiva de la Alianza del Tratado de Washington, por medio del cual todas las potencias aliadas deberán prestarle ayuda si esta fuera invadida o atacada por su vecino ruso o cualquier otro Estado.
El punto central del tratado de la OTAN es el artículo 5, según el cual, «un ataque armado contra uno o varios de sus miembros en Europa o América del Norte debe ser considerado como un ataque contra todos». Por tanto, la OTAN no sólo puede, sino que tiene la obligación de intervenir en caso de agresión a uno de sus países.
Si uno de los aliados invoca este artículo y el resto reconoce de manera unánime que fue atacado, cada país tomará «las medidas que considere necesarias, incluido el recurso a la fuerza armada, para restablecer y mantener la seguridad en la región del Atlántico Norte». Este principio permaneció vigente durante la Guerra Fría y en la cual el bloque rival, el Pacto de Varsovia, formado por la Unión Soviética y los países comunistas de Europa del Este, se regía por una lógica similar.
El artículo 5 no incluye a Ucrania que no es un país miembro de la OTAN, pero sí a sus vecinos como Polonia, Rumania y Lituania. Este artículo 5 solo fue activado una vez en la historia de la OTAN, lo hizo Estados Unidos tras los atentados del 11 de septiembre de 2001. Semanas después de que cuatro aviones pilotados por yihadistas de Al Qaeda se estrellaran en New York y Washington, la alianza militar envió sus aviones AWACS a vigilar el cielo del país agredido para permitir al ejército estadounidense desplegar toda su fuerza para responder a esos atentados.
Además de este único recurso al artículo 5, se llevó también operaciones de despliegue de tropas en Afganistán, la OTAN intervino en otras operaciones militares, como en Bosnia Herzegovina en 1995, en Kosovo en 1999 o en 2011 en Libia. El fracaso en Afganistán, que duró casi 20 años y terminó con el regreso al poder de los talibanes, confirmó la voluntad de los aliados de centrarse en la defensa de su territorio en Europa y América del Norte.
¿Cuándo considera la OTAN un ataque? La respuesta a esta pregunta se responde en el artículo 6 de los 14 que conforman el Tratado de Washington. El texto dice:
«A efectos del artículo 5, se considerará ataque armado contra una o varias de las Partes, el que se produzca:
-Contra el territorio de cualquiera de las Partes en Europa o en América del Norte, contra los departamentos franceses de Argelia, contra el territorio de Turquía o contra las islas bajo la jurisdicción de cualquiera de las Partes en la zona del Atlántico Norte al norte del Trópico de Cáncer.
-Contra las fuerzas, buques o aeronaves de cualquiera de las Partes que se hallen en estos territorios, así como en cualquier otra región de Europa en la que estuvieran estacionadas fuerzas de ocupación de alguna de las Partes en la fecha de entrada en vigor del Tratado, o que se encuentren en el Mar Mediterráneo o en la región del Atlántico Norte al norte del Trópico de Cáncer».
Además, en este caso también sería necesario estudiar el artículo 4, que es en cierta medida complementario y dice: «Las Partes se consultarán cuando, a juicio de cualquiera de ellas, la integridad territorial, la independencia política o la seguridad de cualquiera de las Partes fuese amenazada». Con la adhesión de Finlandia al sistema de defensa y disuasión el mapa de Europa quedó de la siguiente manera:
Portugal: Territorio en el que se realizan ejercicios clave de la OTAN y los aliados.
España: Posee sistema de defensa en el mar de la OTAN y en el aire específicamente en el Océano Atlántico, Báltico, Mediterráneo y mares del norte. Tiene como colaboradores a Francia, Italia, Reino Unido, Estados Unidos.
Francia: Proporciona a la Alianza una fuerza naval de continua presencia en el Océano Atlántico, Báltico, Mediterráneo y mares del norte. Colabora con Grupos Marítimos Permanentes de la OTAN (SNMG1 y 2), así como con Grupos de Contramedidas de Minas de la OTAN (SNMCMG1 y 2) en Bélgica, Canadá, Croacia, Dinamarca, Estonia, Alemania, Grecia, Italia, Letonia, Lituania, Países Bajos, Noruega, Portugal, España, Turquía, Reino Unido y Estados Unidos.
Italia: Trabaja en mejorar la comprensión regional y la anticipación de amenazas que emanan del sur, su ubicación se centra en el Comando de las Fuerzas Conjuntas Aliadas de Nápoles. Tiene como contribuyentes: 22 Aliados que realizan Aportes Nacionales Voluntarios y personal reasignado de JFC Nápoles. También es un territorio que en el que se realizan ejercicios clave de la OTAN y los aliados.
Grecia, Croacia, Albania, Macedonia del Norte, Eslovenia y Montenegro: Al igual que Italia trabajan en mejorar la comprensión regional y la anticipación de amenazas que emanan del sur y poseen sistemas de defensa en el mar de la OTAN y en el aire específicamente en el Océano Atlántico, Mediterráneo, Báltico y mares del norte.
Bulgaria: Posee Vigilancia aérea para proteger el espacio aéreo del flanco este de la Alianza. Fuerza de Respuesta de la OTAN. Trabaja con Fuerza de Tarea Conjunta de Muy Alta Disponibilidad listos para desplegarse a corto plazo en caso de crisis gestión o defensa colectiva.
Turquía: Patrullas WACS con la misión de brindar seguridad en los cielos de Europa del este ante la detección de amenazas aéreas.
Rumania: Posee defensa aérea para fortalecer las defensas de la OTAN. Asimismo, cuenta con Vigilancia aérea para proteger el espacio aéreo del flanco este de la Alianza, al igual que fuerzas de presencia avanzada, Ocho grupos de batalla multinacionales (BG) para fortalecer la disuasión y defensa de la OTAN.
Hungría: Posee Unidades de Integración de Fuerzas de la OTAN para facilitar el rápido despliegue de las fuerzas de la OTAN. También tiene Fuerzas de presencia avanzada y Sede Multinacional con 8 grupos de batalla multinacionales (BG) para fortalecer la disuasión y defensa de la OTAN.
Eslovaquia: Tiene defensa aérea para fortalecer las defensas de la OTAN y Fuerzas de Respuesta de Tarea Conjunta de Muy Alta Disponibilidad listos para desplegarse a corto plazo en caso de crisis gestión o defensa colectiva.
República Checa: Posee Patrullas AWACS para patrullar los cielos de Europa del este por la mañana para la detección de amenazas aéreas.
Polonia: Tiene Inteligencia Conjunta, Vigilancia y Reconocimiento para apoyar a los tomadores de decisiones con información oportuna. Además de Fuerza de Respuesta de la OTAN, defensa y policía aérea, Patrullas AWACS y Unidades de Integración de Fuerzas de la Alianza,
Alemania, Luxemburgo, Bélgica, Países Bajos, Reino Unido y Dinamarca: Poseen Fuerzas de Tarea Anfibia con la misión de fortalecer la disuasión y la defensa en el mar de la OTAN y en tierra. También grupos de ataque de portaaviones para la defensa en el mar de la OTAN y en el aire. Así como Fuerzas Navales Permanentes / VJTF (Marítimo) para proporcionar a la Alianza una fuerza naval de continua presencia en el Océano Atlántico, Báltico, Mediterráneo y mares del norte.
Noruega: Vigilancia aérea para proteger el espacio del flanco este de la Alianza.
Islandia: Posee equipo de preparación para tiempos de paz en Islandia cuya misión es proteger el espacio aéreo de Islandia.
Letonia: Posee unidades de Integración de Fuerzas de la OTAN para facilitar el rápido despliegue de sus fuerzas y defensa aérea. Lituania y Estonia: Poseen vigilancia aérea, Fuerzas de Respuestas de la OTAN y Unidades de Integración de Fuerzas de la Alianza.
La adhesión de Finlandia a la OTAN añade 1.340 kilómetros (832 millas)a la frontera directa entre la Alianza y Rusia. La incorporación duplicará con creces el tamaño de la frontera de la OTAN con el país. La decisión es un revés estratégico y político para el presidente Vladímir Putin, que lleva tiempo quejándose de la expansión de la Alianza hacia su nación.
«Finlandia aportará a la Alianza sustanciales fuerzas militares, bien entrenadas, bien equipadas, también con un amplio ejército de reservistas», dijo Jens Stoltenberg, que subrayó que Helsinki está «entre los pocos países que no redujo inversión en defensa al final de la Segunda Guerra Mundial». Naturalmente que Finlandia recibirá las garantías de defensa de los otros socios, pero subrayó que «Finlandia también fortalece a la OTAN». Su aviación contribuirá con 60 modernos aviones de combate a la defensa del territorio de la alianza.
Las fronteras de los países de la OTAN con Rusia se duplica en longitud a partir del martes 4 de abril de 2023, llegando a 2.600 kilómetros. Finlandia, que pasa a ser el 31° integrante de la alianza, tiene una larguísima frontera con la Federación Rusa, que transcurre por un territorio poco poblado y en gran parte no está fortificada.
Autoridades militares del cuartel general de la OTAN estiman que el Ejército finlandés está actualmente en condiciones de resguardar por sí mismo dicha frontera. Se considera que las tropas están bien entrenadas y motivadas. Finlandia no suprimió nunca el servicio militar obligatorio, dispone de 24.000 soldados en activo y más de 900.000 reservistas.
En caso de tener que defenderse, el Ejército, la Marina y la Aviación podrían aumentar su dotación hasta unos 280.000 efectivos. Esta es una cifra bastante alta, si se tiene en consideración que el país tiene 5,5 millones de habitantes, según Jacob Westberg, profesor de la Universidad Sueca de Defensa (Estocolmo). Westberg indica que, aun siendo por décadas «neutral», Finlandia mantuvo un gran ejército, debido a su experiencia de guerra en el invierno de 1939/40.
En ese entonces, el país perdió un 10% de su territorio a manos de los agresores soviéticos. El ingreso de Finlandia en la OTAN termina finalmente con más de 70 años de la política más estable de Moscú. Finlandia se convirtió en el séptimo país báltico en ingresar en la Alianza, aislando aún más el acceso costero de Rusia a San Petersburgo y a su pequeño enclave de Kaliningrado y cuenta con uno de los arsenales de artillería más potentes de Europa occidental.
Para el presidente ruso, Vladímir Putin, la adhesión de Finlandia es un gran revés estratégico. Fiel a su vieja tradición Finlandia le dice «niet» a Putin. Rusia ya advirtió que reforzará sus defensas cerca de la frontera que comparten si la Alianza despliega tropas o equipamiento adicional en el que será su 31er miembro. La preocupación de los rusos sobre la extensión de las fronteras de la OTAN, apunta a la obligación de los socios a considerar un ataque hacia cualquiera de sus miembros como una ofensiva contra todos.
Desde el Kremlin se anunció el martes pasado que Rusia no dejará sin respuesta la entrada de Finlandia en la Alianza. Ante lo que el portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov, describe como una «intrusión» de la OTAN sobre su seguridad e intereses, ha asegurado que Moscú «se ve forzado a adoptar contramedidas tácticas y estratégicas». Además, añadió que Rusia actuará en función de cómo la OTAN «explote el territorio» finlandés y si decide desplegar su infraestructura cerca de la frontera rusa, como ocurre en otros países del flanco este de la OTAN.
El viceministro de Exteriores ruso, Alexandr Grushkó, afirmó el pasado lunes que Rusia responderá al ingreso de Finlandia en la OTAN fortaleciendo su potencial militar en las fronteras occidental y noroccidental, y añadió que «en caso de que se emplacen en Finlandia fuerzas y medios de otros países de la OTAN», se realizarán «pasos adicionales para garantizar la seguridad militar de Rusia».
Desde que Finlandia y Suecia tomaran la decisión de sumarse a la Alianza tras la invasión militar rusa a Ucrania, Rusia mostró en varias ocasiones su insatisfacción al respecto. «Hemos expresado repetidamente nuestro pesar con respecto a que Finlandia y Suecia quieran unirse a la alianza», subrayó el pasado 16 de marzo el portavoz presidencial Dmitri Peskov, y explicó que estos países «no representaban una amenaza para nosotros y, en consecuencia, no había ninguna amenaza de nuestra parte para ellos».
El cambio de gobierno que se avecina en Finlandia, tras las elecciones parlamentarias no modificará en absoluto la línea política en cuanto a la OTAN. Sobre este punto, hay consenso entre los partidos y la política del gobierno finlandés con respecto a Rusia se basará cada vez más en la disuasión, en lugar del diálogo con Moscú, como hasta ahora.
El secretario general de la OTAN Jens Stoltenberg indicó que Finlandia, «uno de los pocos países que no redujo la inversión en defensa al final de la Segunda Guerra Mundial», aportará a la Alianza «sustanciales fuerzas militares, bien entrenadas, bien equipadas, también con un amplio ejército de reservistas».
Finlandia es el cuarto país del mundo con más reservistas, con un total de 900.000 personas preparadas para el servicio militar. El país, en el que todavía hay servicio militar obligatorio, podría movilizar unas fuerzas armadas conformadas por unos 22.000 soldados en activo, según cifras del World FactBook de la CIA. Además, sus reservas de buques de guerra y submarinos lo posicionan como la undécima flota naval más fuerte del mundo.
La entrada de Finlandia no solo servirá para reforzar el despliegue militar de la Alianza, sino también para que la frontera terrestre entre la OTAN y Rusia sea más del doble que la actual, el cerco sobre Rusia es mayor, como ha indicado Stoltenberg, quien ha añadido que si el presidente ruso, Vladímir Putin, «fue a la guerra contra Ucrania con el claro objetivo de tener menos OTAN», lo que está consiguiendo es todo lo contrario.
El ingreso de Finlandia en la Alianza hará que la actual frontera terrestre de la OTAN con Rusia pase de 1.340 kilómetros a más de 2.600 kilómetros. Finlandia es el país europeo que comparte una mayor extensión fronteriza con Rusia y es el séptimo país báltico en sumarse a la OTAN, logrando Finlandia, que el acceso costero de Rusia a su pequeño enclave de Kaliningrado y a San Petersburgo quede aún más aislado.


Jens Stoltenberg ha afirmado este mismo martes, a su llegada a la sede de la Alianza, que la OTAN no desplegará tropas en el territorio de Finlandia sin el consentimiento de este país. Se trata de «una decisión finlandesa», aseveró. Ahora veamos cómo se preparó Finlandia por décadas para un potencial conflicto con Rusia.
Helsinki se define a sí misma como una capital de baja altura. Lo mismo que en el resto de Finlandia, los edificios y casas son de media y baja altitud, sin apenas torres o rascacielos, dominan una vista inconfundiblemente nórdica. Pero en su subsuelo Finlandia nos descubre un mundo aparte. Existe una red de refugios subterráneos en la ciudad, se trata de un conjunto masivo de espacios en que los finlandeses confían para resguardarse de una invasión, un desastre natural o cualquier emergencia.
Solo en Helsinki hay alrededor de 5.500 refugios subterráneos. Caben casi un millón de personas, alrededor de un 30% superior a la capacidad de la ciudad y aguantan todo tipo de ataques de las armas más modernas, incluso las nucleares. Durante décadas, Finlandia ha reforzado uno de los sistemas de conscripción militar más estrictos del mundo, alistado extensas reservas de petróleo, medicamentos y alimentos, y educado una conciencia generalizada sobre la necesidad de estar preparados para el «peor escenario».
Un nivel de preparación cimentado, entre otros factores, basado en la desconfianza hacia su vecino del este, Rusia, con el que comparte kilómetros de frontera y que en el pasado les invadió y arrebató territorios. Desde la Segunda Guerra Mundial, ambos países vivieron en relativa calma gracias a la neutralidad que adoptó Finlandia para no irritar a Rusia y asegurarse la paz. Todo cambió con la invasión a Ucrania y las amenazas que recibe de Rusia.
Esos miles de espacios subterráneos en Helsinki cuentan con museos, piscinas, pistas olímpicas, parques para niños y restaurantes, que se pueden encontrar a decenas de metros de profundidad en estos súper espacios. La piscina pública en uso se puede transformar en un refugio en menos de 72 horas, incluyendo el tiempo necesario para instalar duchas descontaminantes, aseos y cerrar las puertas con fuerza.
Los refugios tienen un doble uso, se puede usar como resguardo y para almacenar bienes. En tiempos de guerra, sirve para proveer oxígeno filtrado, comida, agua y si la amenaza se extiende por más semanas y meses, los refugios también cuentan con un sistema interno para mantener este flujo de bienes y medicamentos.
En la capital Helsinki, hay unos 630.000 habitantes y en los refugios capacidad para más de 900.000, hay espacio también para visitantes y no residentes en Helsinki. En 2020, Finlandia tenía 54.000 refugios de defensa civil con capacidad para un total de 4,4 millones de personas. La mayoría en las grandes ciudades y son refugios privados de hormigón armado en edificios individuales.
Las propiedades que constan de varios edificios tienen búnkeres conjuntos. Esta extensa red se empezó a construir en los años 80, en plena Guerra Fría, cuando existía la amenaza de una guerra nuclear que sobrevolaba la cabeza de muchísimas personas.
Con el derrumbe del socialismo soviético, el fin de la Guerra Fría y el retorno de la estabilidad en Europa, el servicio militar obligatorio perdió popularidad y muchos países lo abolieron. Solamente en ocho de los 28 países de la Unión Europea se mantiene vigente, incluido Finlandia, donde cuenta con un destacado apoyo popular.
Finlandia y otros países con servicio militar obligatorio como Estonia, Lituania y la propia Suecia, pueden agruparse porque consideran que su vecino es peligroso o impredecible. Estos países perciben a Rusia como una amenaza. Finlandia tiene uno de los sistemas de conscripción más estrictos del continente, y desde la página web del Ministerio del Interior lo justifican por el hecho de que necesita defenderse por sí misma al no pertenecer a ninguna alianza militar.
La Constitución dice, que cada finlandés está obligado a participar en la defensa nacional. Cada varón entre 18 y 60 años es elegible para el servicio militar y las mujeres pueden aplicar de forma voluntaria. Durante el tiempo de servicio, los conscriptos reciben entrenamiento de alta calidad y, tras completarlo, son reclutados en la reserva de las Fuerzas de Defensa.
Finlandia es uno de los países que más gasto destina al ejército en la Unión Europea y su número total de reclutas es uno de los mayores en proporción al total de su población de algo más de 5 millones. Ese país también destaca por su desarrollado sistema de almacenamiento de bienes y recursos clave que alistan para tiempos de crisis. Cada año, representantes de los sectores de telecomunicaciones, energía y la alimentación, y se reúnen para revisar minuciosamente lo que afectan a sus sectores.
Son reservas caras de mantener y están exigidos por la ley. Es un sistema muy desarrollado donde los negocios privados están muy involucrados. Antes incluso de la pandemia, en Finlandia ya existía un mandato para que productores e importadores de medicinas y alimentos conservaran reservas de entre 3 y 10 meses para una eventual emergencia.
Desde la infancia, a los finlandeses les enseñan sobre la necesidad de estar siempre preparados y no dejar nada librado al azar. Esta mentalidad está muy adaptada a la precaria situación geográfica y los traumas bélicos del pasado. Comparada con otros países nórdicos, su situación logística y geográfica es muy distinta. El país está muy aislado y los suministros vienen a través del mar Báltico, y cuando aumenta la inestabilidad en la zona hay problemas. Las carreteras a Europa continental pasan a través de Suecia y son increíblemente largas.
La historia de Finlandia esta desgraciadamente conectada con el vecino del norte, que no es otro que Rusia, y de donde les llega una frecuente amenaza. Entre 1939 y 1944, Finlandia y la entonces Unión Soviéticas (URSS) mantuvieron dos guerras casi consecutivas, conocidas como «Guerra de Invierno» y «Guerra de Continuación». En ambos casos el resultado fue para los soviéticos, que consiguieron apropiarse de una gran parte de territorio finlandés.
Luego de esas dos duras experiencias, en general, los finlandeses mantuvieron un sentimiento generalizado que durante esos conflictos los dejaron solos, eso constituyó todo un trauma nacional, por eso entendieron que era necesario estar preparados. Tras la invasión de Rusia a Ucrania, la percepción de seguridad de los finlandeses cambió muy rápido.
En una situación volátil ya no quieren volver a estar solos, de ahí, la solicitud para ser admitidos en la OTAN junto a Suecia el pasado 18 de mayo tras un histórico apoyo público y político. La opinión pública finlandesa se ha visto radicalmente alterada por la guerra en Ucrania, casi de la noche a la mañana los apoyos al ingreso en la OTAN pasaron de apenas un tercio de los finlandeses a casi el 80% de la población. Finlandia da su respaldo a Ucrania, por su parte, ya adelantó que entregará modernos tanques a Ucrania.
Tampoco la OTAN abandonó a Ucrania, cuando en febrero de 2022 Rusia invadió Ucrania, país amigo de la OTAN, la organización rechazó desplegar tropas o crear una zona de exclusión aérea, pero sigue entregando miles de millones de dólares en armamento a Kiev. La organización aprobó a finales de junio un refuerzo de su presencia en el flanco oriental, con cuatro nuevas agrupaciones tácticas en Bulgaria, Hungría, Rumania y Eslovaquia, que llevan a más de 300.000 militares su contingente de fuerzas con alto nivel de preparación.
Ucrania reclamó en septiembre pasado una adhesión acelerada a la Alianza tras la anexión de cuatro regiones del país por parte de Rusia. Pero Jens Stoltenberg habló en febrero de 2023 de una entrada «a largo plazo». Para la OTAN «Es la reorganización más importante de nuestra defensa colectiva desde la Guerra Fría», dice su secretario general Jens Stoltenberg.
Stoltenberg expresó el lunes 3 de abril su confianza en que Suecia se convierta en miembro de la Alianza en un futuro próximo, refiriéndose a este hecho como «una prioridad para la OTAN». El martes 4, además, ha asegurado ante los medios que Suecia está ahora en una situación más cercana en tanto que país invitado a unirse, lo que le confiere la posibilidad de participar en las estructuras y reuniones del club transatlántico.
También el presidente de los Estados Unidos Joe Biden pidió en un comunicado a Turquía y a Hungría que se unan al resto de la OTAN «sin demora» para ratificar la entrada de Suecia en la alianza. El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, ha acusado al gobierno sueco de acoger a militantes kurdos del Partido de los Trabajadores del Kurdistán, considerados por el gobierno de Ankara como terroristas, y permitirles manifestarse en las calles de Estocolmo.
Es cierto que Suecia no tiene frontera con Rusia, pero la guerra también ha motivado a Estocolmo a decantarse por el ingreso. Antes de la invasión a Ucrania, tanto Suecia como Ucrania tenían una política de no alineamiento frente a la Organización del Tratado del Atlántico Norte. La adhesión de Suecia a la Alianza no solo supondría una ganancia en materia de política de seguridad, sino también en el plano militar.
Para Rusia se volvería más difícil operar en el mar Báltico, Suecia tiene también cinco submarinos muy modernos, que complementarían la flota de Polonia y Alemania. Por otro lado, facilitaría el paso directo de los países miembros de la OTAN a través de su territorio, para llegar a Finlandia. Pero, cualquier expansión de la OTAN necesita el apoyo de todos sus miembros.
Aunque nadie lo diga, me atrevo a sostener, que la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), fue el mayor instrumento de política exterior realizado por los Estados Unidos, que mantiene cohesionado en lo político y militar a gran parte de Europa, aunque el escenario político se encuentre alejado de su territorio. Ninguna potencia mundial ha podido implementar algo parecido, de tantos años y tan exitosa. Invito a señalar alguna otra organización política, ya no digamos mayor, sino de igual magnitud.