

BITCOIN Y ANARCOCAPITALISMO
Ricardo Veisaga
«Nuestro dios es Satoshi, nuestro rey es bitcoin, nuestra ley es la blockchain: In cryptography we trust». Lema de la secta del Bitcoin.
El Bitcoin es la implementación de un concepto conocido como «moneda criptográfica», y fue descripta por primera vez en 1998 por Wei Dai en la lista de correo electrónico «cypherpunks», donde propuso la idea de un nuevo tipo de dinero que utilizará la criptografía para controlar su creación y las transacciones, en lugar de que lo haga una autoridad centralizada.
El término Bitcoin se aplica también al protocolo y a la red P2P que lo sustenta, y de forma común se denomina como una moneda digital. Satoshi Nakamoto no es una persona, más bien, puede tratarse de un grupo de personas que crearon el protocolo Bitcoin y su software de referencia, Bitcoin Core.
En 2008, Nakamoto publicó un artículo en la lista de correo de criptografía metzdowd.com que describía un sistema P2P de dinero digital. En 2009, lanzó el software Bitcoin, creando la red del mismo nombre y las primeras unidades de moneda, llamadas bitcoins. Nakamoto colaboró con otros programadores que se unieron al proyecto hasta mediados de 2010.
Es por aquellas fechas, que entrega el control del repositorio de código fuente y la clave de alerta de la red a Gavin Andresen. Transfiere los dominios relacionados a miembros de la comunidad Bitcoin, y abandona el proyecto. La verdadera identidad de Nakamoto es desconocida, el nombre no es real, es probable que sea un seudónimo.
En su perfil de la «Fundación P2P», Nakamoto afirmó ser un varón de 37 años de edad residente en Japón, cosa muy improbable debido a su perfecto uso del inglés y por el hecho de que el software Bitcoin no está ni documentado ni etiquetado en idioma japonés.
Laszlo Hanyecz, antiguo desarrollador del núcleo de Bitcoin y que mantuvo contacto por email con Satoshi Nakamoto, considera que el código está demasiado bien desarrollado como para tratarse de una única persona. El uso ocasional de la ortografía y terminología características del inglés británico, en los comentarios del código fuente y en mensajes en foros permiten especular que Nakamoto, o al menos uno de los miembros del grupo que se hace llamar así, es originario de algún país de la Commonwealth.
Stefan Thomas, programador suizo, analizó las horas de cada uno de sus mensajes publicados en el foro Bitcoin (más de 500), el gráfico resultante muestra un descenso pronunciado entre las 05:00 a.m. y las 11:00 a.m. del meridiano de Greenwich. Debido a que este patrón se mantuvo incluso los sábados y los domingos, se sugirió que Nakamoto se encontraba durmiendo durante esa parte de la jornada.
Si Satoshi Nakamoto se tratara de un único individuo con hábitos de sueño convencionales, es de suponer que pudiera residir en una región dentro de la zona horaria UTC-5 o UTC-6. Esto incluiría regiones de América del Norte que se encuentran dentro del horario del este de Norteamérica y el horario estándar del centro, así como partes de América Central, el Caribe y América del Sur.
Saber con exactitud quien es Nakamoto es irrelevante, lo que importa es que hay detrás de todo esto. Se calcula que actualmente hay más de 800 tipos de criptomonedas en circulación, y el bitcoin es sólo una de ellas. El bitcoin se caracteriza por ser descentralizado, no tiene respaldo de ningún gobierno ni la confianza en un emisor central.
Se trata, de una tecnología libre de regulaciones de los bancos centrales y los gobiernos, que opera únicamente por la oferta y la demanda. En rigor el bitcoin, son bloques de códigos binarios encriptados (blockchains), en teoría invulnerables, generados por programadores a través de una red, y que se compran y se venden en Internet.
Las transacciones no necesitan de intermediarios, nadie puede impedir la participación en la red y no se requiere identificación alguna para participar en la red Bitcoin. El protocolo es código abierto, el código fuente de Bitcoin siempre debe ser accesible para todos. Nadie puede prohibir o censurar transacciones válidas. Cada unidad es intercambiable y las transacciones confirmadas no pueden ser modificadas ni eliminadas. La historia es imborrable. Se sabe que se emitirá un máximo de 21 millones de bitcoins, actualmente hay 16,5 millones.
¿Qué es blockchain? Se llama bitcoin a tres cosas diferentes: una moneda virtual, una tecnología asociada a ella y una red de ordenadores que es la base de esa moneda. A estos dos últimos elementos se le llama blockchain. Es un sistema en el que se registran datos, como si fuera una libreta.
En el caso del bitcoin, la blockchain recoge las transacciones, pero también se puede recoger otra información. Cada bloque, que es como una hoja de esta libreta, está vinculado al bloque anterior, de modo que para modificarlo, hay que dar un salto atrás en la cadena y modificar el precedente, y asi sucesivamente.
Al final, para sortear el sistema hay que dedicar una gran cantidad de recursos, y es mayor cuanto más grande es la cadena de bloques. Como el bitcoin descansa sobre la blockchain más larga, es la más difícil de violentar. A pesar de que los creyentes del bitcoin (son una verdadera Iglesia o más bien una secta) digan que es una moneda digital, no cumple con los requisitos básicos del dinero tradicional.
El elemento que tiene la moneda y no la tienen otras formas dinerarias es el signo de propiedad. La moneda supone la apropiación de parte del Estado de un territorio y las propiedades de los sujetos. El Estado marca la moneda y eso significa que es propiedad del Estado, la moneda siempre ha sido propiedad del Estado y es el Estado quien la pone en circulación.
La moneda siempre es plural, nunca aparece como moneda única y acompaña los sistemas políticos, tiene carácter atributivo y cada moneda aparece ligada a otras monedas. Las monedas como el dólar o el euro (o cualquier otra), son útiles para facilitar los intercambios. O como dicen los economistas ofrece «servicios de liquidez», las personas lo usan para realizar pequeñas transacciones, si vamos a comprar a un supermercado podremos obtener lo que necesitemos a un precio que ya conocemos previamente.
No es lo mismo que ir con una pepita de oro. La pepita será pesada y comprobada su calidad, intervendrá una casa de cambio, y el precio jamás será el real. ¿Quién genera la moneda? El Euro, el Banco Central Europeo (BCE) lo ordena y los bancos nacionales de cada país son los responsables de la emisión. En Estados Unidos, la Reserva Federal.
Los Bitcoins se generan mediante un algoritmo, el algoritmo es ejecutado de forma descentralizada y automática por ordenadores conectados a internet (que se denominan mineros), nosotros podemos instalar un programa y conectar nuestro ordenador a esta red para que colabore en la generación de bitcoins. A esta actividad se le llama minar (mining) bitcoins.
¿Quién decide cuántas monedas y cuándo se emiten? Ya que una moneda tiene valor porque es escasa, por eso es necesario controlar la cantidad de moneda que hay en circulación. El Banco Central Europeo (BCE) en el caso del Euro, como entidad independiente, decide cada año qué cantidad de euros se van a emitir y lo que le corresponde a cada país. Estas cantidades las decide el BCE conforme a los datos y proyecciones que estudia y no son predecibles, ahora mismo no se sabe qué cantidad de euros emitirá el BCE en 2018, lo decidirán en 2017 en función de las circunstancias económicas de ese momento.
Lo mismo sucede en los Estados Unidos con el dólar. El número de bitcoins que se genera está descrito por el algoritmo que permite crearlos aunque la velocidad a la que se generan tiene relación con la capacidad de cómputo global de la red de ordenadores que se usa para generarlos. Por tanto, el número de bitcoins que se genera es predecible, el número total de bitcoins tenderá a 21 millones con el tiempo (está limitado por el propio algoritmo).
Una vez que se emiten los euros, el BCE se lo presta a los bancos europeos (los pertenecientes al Eurosistema para ser estrictos) por muy poco dinero (un interés muy bajo, denominado interés oficial). El precio al que el BCE presta el dinero a los bancos comerciales tendrá influencia en el precio al que los bancos comerciales presten el dinero a las empresas y ciudadanos. Análogamente sucede en los Estados Unidos con el dólar, así se distribuye la moneda.
En el caso del bitcoin, no hay una institución centralizada que los distribuya, los bitcoins se generan de forma distribuida y, como norma general, el que los genera se los queda. Por cómo está escrito el algoritmo, cuántos más ordenadores se conecten a la red para generar bitcoins más difícil (más tiempo se tarda) en generar un bitcoin, los usuarios de internet se han organizado en grupos (mining pool) para generar bitcoins entre todos y cuando generan uno se los reparten entre todos a modo de cooperativa.
La cotización de una divisa (dólares o euros) fluctúa en el mercado monetario internacional y estas fluctuaciones responden a muchos parámetros. La cotización de los bitcoins se establece en las casas que cambian bitcoins por monedas convencionales. Hay sitios que anuncian la cotización como bitcoincharts.com.
¿El Bitcoin es seguro? Dicen que la tecnología (el protocolo y la criptografía) son seguros. Su vulnerabilidad pasa por el fallo del usuario, los archivos de la cartera Bitcoin que almacenan las claves privadas pueden ser accidentalmente borrados, perdidos o robadas.
Cuando un usuario pierde su monedero, los bitcoins perdidos aún permanecen en la cadena de bloques al igual que otros bitcoins. Pero estos permanecen inactivos para siempre pues no hay manera de que nadie pueda encontrar las claves privadas para ser utilizados. Si el bróker o la agencia de cambio desaparecen, lo más probable es que te quedes sin nada, o que olvides tu clave. La quiebra de MtGox, principal plataforma de intercambio de Bitcoins con sede en Japón y un posible robo masivo alimentan incertidumbre.
El Bitcoin es legal en la mayoría de los países, pero en países importantes como Rusia están prohibidos y en China controlados, lo mismo sucede en Tailandia, hay restricciones en otros como Argentina o en Bolivia, actualmente hay muchos países que están tomando medidas como Dinamarca y la Unión Europea. La Red de Protección de Crímenes Financieros (FinCEN), una oficina del Ministerio de Hacienda de Estados Unidos, emitió una guía sobre como caracterizan ciertas actividades que involucran monedas virtuales.
Sería largo de enumerar los países que están tomando medidas preventivas sobre el bitcoin. Es muy efectivo para acciones criminales como lavado de dinero. Su uso para adquirir bienes o servicios no es una compra en sentido estricto, es una permuta en lenguaje legal. Por tanto es falso aquello que dice que el uso de bitcoins no está legislado. Considerado como una permuta sí que lo está y tiene una fiscalidad aplicable.
Existen legislaciones en diferentes territorios que podrían ocasionar ingresos, ventas, nóminas, plusvalías o cualquier otra forma de impuesto que surgiera con el Bitcoin. Su aceptación como medio de pago y la existencia de una comunidad de usuarios que confía en él, no basta.
Su facilidad como medio de pago, el anonimato actual (permitido por el Estado), la supuesta simplificación de intermediarios o su seguridad de las transacciones con bitcoins, puede ser aceptado o discutido. En lo que respecta a la seguridad ya hubo fallos, tampoco es cierto que no existan comisiones o intermediarios. Los bitcoins no caen del cielo, hay que pagarlos o aceptarlos como pago por un precio o servicio equivalente, con lo cual la comisión está camuflada.
Como medio de pago se basa en propiedades matemáticas, no en físicas como el oro o la plata, ni en la confianza en autoridades centralistas, como sucede con las monedas fiduciarias. Detrás de la moneda está el Estado y con ella la ley, es cierto que todo mi dinero no tiene respaldo, pero en situaciones excepcionales el Estado sale al camino, aunque no siempre (por razones políticas), como Lehmann Brothers o como sucedió en Chipre.
En cuanto a la confianza, si los negocios y las transacciones comerciales se basaran en ella, no serían necesarias las escrituras, los documentos, estarían de sobra los escribanos, los notarios, bastaría con un apretón de manos, los que creyeron en Maddoff y otros, se basaron en la confianza.
El bitcoin actúa como divisa sin ser una divisa, no tiene protección de una autoridad monetaria, como sucedió con los ataques especulativos de Soros en 1992, contra la libra esterlina y la lira italiana. Sostienen los de la secta bitcoina que ninguna persona o el Estado pueden derribar al bitcoin. Eso decían de Lehmann Brothers, que era un gigante para caer, o que el Titanic no se hundiría, o que River Plate no descendería a la segunda división del futbol argentino.
En cuanto al Estado, no lo hace porque no quiere o, porque le conviene por el momento, de la misma manera que se permite el trabajo en negro. Quienes sostienen lo contrario carecen por completo del conocimiento sobre lo que es un Estado o la política.
En el mes de julio el conjunto de criptomonedas perdió casi el 50% de su valor, tras registrarse una estrepitosa caída en el precio de bitcoin, ethereum y otras monedas electrónicas. El valor de todas las divisas digitales que se cotizan públicamente cayó en 10.000 millones de dólares en un lapso de 24 horas.
El bitcoin sufrió una gran pérdida desde que alcanzó un máximo de 3.018 dólares a mediados de junio. El valor descendió a unos 1.863 dólares, ethereum cayó a cerca de 133 dólares respectivamente, el 38 y el 67% de sus máximos históricos. El mercado de criptomonedas ha perdido cerca del 50% del valor histórico de 115.000 millones de dólares que había registrado hace un mes.
Las criptomonedas son un mercado volátil sin regulación, el analista Anupam Varshney, señala: «Los inversores aficionados […] quieren obtener ganancias rápidas. Una vez que el precio comienza a caer, estos inversores tienden a entrar en pánico y vender», y que la regulación del mercado de las criptodivisas es prácticamente inexistente. «Cosas que en el mercado de valores serían motivo de encarcelamiento aquí son legales. En tal escenario, no es ninguna sorpresa que los grandes jugadores estén manipulando los mercados para su propia ganancia».
Aunque las empresas privadas sean en general más productivas que las públicas, sin embargo, siguen existiendo empresas públicas. El Estado no es una entidad sin voluntad, es un instrumento de poder y quienes lo detentan ejercen ese poder. Esa necesidad de poder ninguna tecnología lo podrá suplantar, por tanto, ninguna tecnología podrá desaparecer el Estado, su existencia es una cuestión política.
Detrás de una acción hay una empresa y cuando compro divisas se lo que estoy comprando. Cuando compro bitcoin ¿Qué estoy realmente comprando, una fórmula matemática? o ¿una ideología política? Sin embargo, de esto nadie o muy pocos hablan. Por tanto, es necesario saber que no hay una izquierda política, hay muchas izquierdas, desde la primera en la Revolucion francesa hasta la sexta generación conocida como maoísta, asiática o china, hoy capitalista.
La tercera, fue el anarquismo que a diferencia de las demás no quería reformar el Estado sino arrancarlo de raíz, destruirlo completamente. En los últimos tiempos en su concubinato con el liberalismo dieron como resultado una mezcla con algunas diferencias entre ellos.
El anarcocapitalismo es una de ellas y es la ideología dominante entre los tecnócratas de Silicon Valley. El anarcocapitalismo, es a grandes trazos una filosofía política que persigue la abolición completa del Estado en favor de la libertad individual de las personas. El más conocido fue Murray Rothbard (1926-1995), un economista estadounidense que recibió la influencia de la escuela austriaca de economía, el liberalismo clásico y las obras de algunos anarquistas individualistas.
El anarcocapitalismo o anarcoliberalismo, con vertientes diversas, es la rama anti- estatista del liberalismo. Influidos por la «Escuela Austriaca de Economía» (Menger, Böhm-Bawerk, Wieser, Mises, Schumpeter, Hayek, David Friedman, Hoppe), defienden la supresión del Estado, de la sociedad política, en favor del mercado o los mercados, y defienden la eficiencia y la superioridad económica de la empresa privada.
Son incapaces de entender que sin Estado no hay mercado que valga, y que la economía es Economía Política, ergo, Economía Nacional. Todas las ideas políticas del anarcocapitalismo giran alrededor del hayekiano individualismo metodológico, siendo el individuo, en abstracto, analizado aisladamente del contexto sociohistórico en que nace, la unidad primera y última de análisis, y el centro de todo su discurso.
Un individuo será más libre cuanto más poder adquisitivo tenga, no importa si el emprendedor sea un tendero, un banquero, un prestamista, un especulador, un proxeneta o un traficante de drogas, será siempre un adalid de la libertad, una persona que asume riesgos (incluso legales) pero que abre vedas por las que el pueblo podrá transitar hacia la utopía oligárquica anarcoliberal.
Una versión más moderada sería el minarquismo, muy influido por la Escuela Económica de Chicago (Milton Friedman), que defendería un Estado mínimo, un Estado gendarme. Un Estado solo encargado de determinar lo legal e ilegal de toda acción económica, pivotando la política económica en torno a una política monetaria de estabilidad económica entre la oferta monetaria y la demanda por liquidez, garantizada por ese Estado gendarme.
De la escuela austriaca toman su praxeología, del liberalismo el principio de no agresión, que sostiene que no se puede ejercer fuerza sobre las personas o su propiedad y del anarquismo su rechazo al Estado y la soberanía del individuo. El Estado, conceden los anarcos, tiene el monopolio de ciertos servicios esenciales como la ley, educación, seguridad, etc., que son financiados con impuestos coercitivos.
Mientras que en una sociedad anarcocapitalista estos servicios serían ofrecidos de manera competitiva a través del mercado, mejorando su calidad y bajando su precio, de acuerdo a la ley de Friedman, sin someter a los individuos. No confundir el capitalismo de amigos (crony capitalism) o corporativismo, con el capitalismo como lo entienden los anarcocapitalistas, la diferencia está según Rothbard: «por un lado, intercambios voluntarios y pacíficos, y por el otro, expropiación violenta». El pecado original de los anarcos es creer en la bondad del hombre.
El movimiento #Ocuppy Wall Street, sostuvo ideas anarcocapitalistas, aunque éstos consideran que dicho movimiento confundía el corporativismo con el verdadero capitalismo, y que la crisis financiera no es algo intrínseco al sistema capitalista sino producto del intervencionismo estatal y sus legislaciones, curiosamente ambos pedían la eliminación de la FED, los anarcos quieren la desmonopolización total del dinero y los demás productos, para que puedan competir en el mercado libre.
Como dijimos, el mercado libre no existe ni puede existir al margen del Estado y que las crisis y las burbujas no son ajenas al capitalismo, sino parte del sistema. Muchos de estos ideólogos tratan de introducir estas ideas, aunque no todos quieren la abolición total del Estado, es el caso de Ron Paul, ex candidato presidencial en las internas republicanas de 2012, y su hijo Rand Paul, actual senador republicano. Y en cierta medida el Tea Party o Paul Ryan.
Artisanopolis, la ciudad anarcocapitalista flotante del futuro.
Ron Paul, se autodenomina «Libertario». El término libertario se usa como adjetivo, pero su uso actual es ideológico y se puede entender dentro del contexto en que es utilizado. Cuando la palabra libertario significa «partidario de la libertad» es una oposición a «autoritario». Para el Diccionario de la Real Academia Española, libertario significa «que defiende la libertad absoluta y, por lo tanto, la supresión de todo gobierno y de toda ley», recogiendo su definición del ideario anarquista.
En inglés, según el Diccionario Merriam-Webster, el termino libertarian significa «un defensor de la doctrina del libre albedrío», y según The American Heritage Dictionary, que recoge su definición del libertarismo político, significa «alguien que defiende maximizar los derechos individuales y minimizar el rol del Estado».
El término libertario corrientemente designa a los movimientos, organizaciones, estructuras comunitarias, personas, etc., que defienden la libertad absoluta negando el principio de autoridad en la estructura social, tratando de darle «poder» a los sentimientos de solidaridad y ayuda recíproca, el Empowerment, el concederle poder, que a falta de un término exacto se lo traduce como empoderamiento. Que abarca un conjunto de teorías y de prácticas autogestionarias, en este sentido el término libertario es considerado un sinónimo de anarquismo, filosofía política desarrollada desde el siglo XIX.
En este sentido Noam Chomsky es un teórico libertario. Pese a la diversidad de justificaciones teóricas libertarias, todas ellas comparten como principios el respaldo de la asociación voluntaria, la propiedad privada, la desregulación del comercio, la afirmación total de la libertad y la mínima o nula intervención del Estado en cualquier aspecto de la vida.
Entre los sesenta y los setenta, el liberalismo libertario surge como grupo contracultural y antisistema de la derecha política, basado en unos valores anti- autoritarios compartidos por la «Nueva Izquierda antiimperialista», y por la «Old Right anticomunista».
Valores como el anti estatismo y el aislacionismo antibélico, pero con un espíritu pro libre mercado. Los libertarios aceptan la filosofía de la propiedad privada y el liberalismo económico, pero se alejan del conservadurismo que estaría en contra de la libertad del individuo, estrictamente no es una doctrina de derecha.
El libertarismo se pone en la izquierda, oponiéndose a toda legislación que restrinja las relaciones sexuales privadas consensuales entre adultos, homosexuales, el sexo no marital o no convencional, etc. El uso de drogas, la imposición de posturas o prácticas religiosas sobre los individuos o, el servicio militar obligatorio. Muchos llegaron al libertarismo inspirándose en las novelas de Ayn Rand.
La filosofía libertaria tiene por usina de ideas muchas y diversas instituciones, para nombrar algunas de ellas, Mises Institute, Cato Institute, Independent Institute, Foundation for Economic Education, Liberty Fund, el Instituto Juan de Mariana en España, Intituto Bruno Leoni en Italia, Instituto Libertad y Desarrollo, Fundación Para el Progreso y la Universidad Francisco Marroquín en Guatemala.
La activista Gloria Álvarez, de Guatemala, la nueva estrella política que recorre todo el mundo incansablemente, es llamada erróneamente neoliberal, conservadora, liberal, capitalista, etc. Ella misma, en 2015 se confiesa libertaria: «No soy de derecha porque no soy conservadora moral. No soy de izquierda porque no apoyo que el gobierno controle la economía. Yo soy libertaria.»
«Definición: Un libertario tiene claro que su vida no le pertenece a nadie más que a sí mismo y que la vida del resto no le pertenece. Liberal o libertario es aquel que defiende el respeto irrestricto de los proyectos de vida ajenos porque cree con total convicción en la igual dignidad de los seres humanos sin excepciones, dignidad de la que solo tiene sentido hablar cuando a todos se nos reconoce la libertad y responsabilidad de perseguir nuestros fines y sueños sin dañar a otros y trabajando con los medios de los cuales disponemos. El liberalismo es así la filosofía humanista por excelencia por que promueve un respeto inquebrantable por la vida, la libertad y la propiedad de las personas a quienes ve como fines en sí mismos y nunca como medios a ser utilizados coactivamente para satisfacer fines o necesidades de otros. Los libertarios nos oponemos a que el gobierno controle la economía porque sabemos que el progreso no se decreta desde el escritorio de un burócrata. Entendemos el progreso como el acto de descubrir aquello que aún no conocemos. Y que ese descubrimiento solo puede darse en espacios de profunda libertad que permitan a las personas experimentar, equivocarse, y aprender mediante la exploración y el perfeccionamiento de la diversidad de talentos y capacidades que éstas poseen». Y se distancia de «la corriente que va más allá de nosotros los libertarios se llama Anarcho-Capitalism, ellos creen que hasta la Seguridad y la justicia pueden ser privadas.» Para el anarcocapitalismo, el capitalismo no es el problema, sino que es la solución. El problema serían los gobiernos y sus legislaciones que terminan causando crisis económicas. Y que el mercado es la gran democratizadora del progreso y que existe una correlación directa entre el grado de libertad individual de las personas y el nivel de bienestar que poseen. Para ellos los problemas sociales del mundo no se va a lograr mediante la distribución de la riqueza, sino mediante la creación de la riqueza, en esto último acuerdo totalmente». Gloria Álvarez
Milton Friedman, Nobel de economía, dedicó su vida a la defensa de un mercado libre y un Estado pequeño. Su hijo David, profesor de economía y derecho, cree que un mercado libre no necesita de un Estado, ni pequeño ni grande. Patri, hijo de David, opina lo mismo que su padre, pero quiere hacerlo realidad creando comunidades privadas allí donde no llega la jurisdicción del Estado, en alta mar. Patri no cree en el proselitismo liberal y el activismo político, sostiene que no se puede convencer a la mayoría para que voten a un partido liberal que reforme el sistema de arriba a abajo.
Eso sería utópico e innecesario, no es necesario convencer a todos, sino una agrupación entre los que estén de acuerdo y crear su propia comunidad, lo que no es posible en donde los Estados tienen jurisdicción y por eso los intentos anteriores fracasaron. En los años setenta Mike Oliver, empresario de Nevada, intentó crear la «República de Minerva», en unos arrecifes en el sudoeste del Pacífico, a 260 millas del pequeño reino de Tonga. Pero Tonga reaccionó tomando la colonia por la fuerza. Durante los años siguientes Oliver se alió con movimientos separatistas en dos islas de las Bahamas y Nuevas Hébridas, pero todo acabó con la detención de varios nativos rebeldes.
En los noventa un grupo de emprendedores randianos (seguidores de Ayn Rand) negoció con varios gobiernos la compra o arrendamiento de tierras para crear su «Quebrada de Galt», basada en la novela distópica «La rebelión de Atlas». John Galt, es un personaje ficticio de la novela. Publicaron un anuncio en The Economist en 1995: Laissez Faire City. Estuvieron a punto de cerrar un acuerdo con Perú, pero no se materializó, lo lograron en Chile, pero acabaron en un enorme escándalo de estafas y robos, en 2015 lo intentaron de nuevo.
Algunos de sus integrantes crearon una comunidad en el ciberespacio protegida por encriptación con el objeto de comerciar y realizar otras actividades al margen del Estado. El proyecto también fracasó, por problemas internos. Otro movimiento es el «Free State Project», en la que unos 20.000 libertarios quieren crear una ciudad totalmente libertaria en New Hampshire para mostrar los beneficios de la libertad al mundo, por ahora hay más de 1.000 personas viviendo en la ciudad.
Para Patri Friedman estos fracasos ilustran el problema de las barreras de entrada al «mercado de sistemas políticos». Si la entrada a este «mercado» no implicara una ingente inversión, derramamiento de sangre y una probabilidad tan baja de éxito, habría más competencia entre Estados y más experimentación con nuevos sistemas políticos. Friedman llama a este escenario «geografía dinámica», y alude a la idea de su padre de que los gobiernos se comportarían de forma muy distinta si las familias vivieran en caravanas y pudiera huir fácilmente de la opresión estatal.
Estos tecnócratas de Silicon Valley, están impulsando un sistema político libertario, en el que reine el laissez faire del capitalismo salvaje y donde las regulaciones al libre mercado o la fiscalidad, simplemente, no existan. El proyecto pretende llevar a la práctica las teorías anarcocapitalistas de su padre y abuelo. ¿Cómo? Creando ciudades flotantes en aguas internacionales y a las que se les aplicará una bandera de conveniencia.
El principal socio capitalista de Friedman en esta aventura, utópica para unos y distópica para otros, es Peter Thiel, cofundador de EBay o Pay Pal y uno de los principales inversores de Facebook, presidió «Clarium Capital» con más de 2.000 millones de dólares y socio administrativo de «The Founder Fund».
Thiel dijo hace tiempo: «Bueno, yo era bastante libertario cuando empecé [en los negocios]. Ahora soy “muy libertario”». Apoyó a Ron Paul en su candidatura en 2007. Thiel ha aportado hasta ahora más de dos millones de dólares al «Seasteading Institute», con sede en Silicon Valley, para hacer realidad la iniciativa de las ciudades flotantes, una especie de microestados, sobre los que se crearían comunidades autónomas y permanentes que vivan al margen de la jurisdicción de los Estados.
Dijo Patri Friedman, Nosotros no tratamos de reformar una empresa desde dentro, sino que la abandonamos para crear nuestra propia start-up. ¿Por qué no vamos a hacer esto mismo con los Estados? Esta ciudad flotante será una plataforma de oficinas frente a la costa de San Francisco, está diseñada «para la experimentación y la innovación de sistemas sociales, políticos y jurídicos», en palabras de Patri Friedman.
Libre de trabas burocráticas, por ejemplo, para conseguir todos los permisos de trabajo que necesitan los ingenieros extranjeros. Allí, ni las patentes ni los impuestos ni la regulación «serán trabas para el desarrollo», explican. Hasta el momento no se ha creado un Estado en alta mar que haya sido reconocido como una nación soberana. El ejemplo del «Principado de Sealand», una plataforma marítima a 10 kilómetros de las costas británicas y autoproclamada como territorio soberano, no fue reconocido por nadie y no es de interés de los Estados.
Los Silicon Valley Men, pretenden establecer vínculos diplomáticos con los Estados tradicionales. Su intención pasa por legitimar estas comunidades e integrarlas en la dinámica política global. Estos personajes se creen los amos del mundo en paralelo, que desestabilizan industrias enteras y ganan miles de millones gracias a los datos de las personas, metiéndose en la intimidad de nuestras vidas y con el derecho de refundar Estados a su imagen y semejanza.
Quién no ha visto como Bezos, Page o Thiel o alguno de estos multimillonarios acaban sorteando las trabas legislativas para salirle con la suya, con la complicidad de gobiernos que adhieren en parte a esta ideología globalista, basta recordar la puja con el FBI al negarse a entregar información de terroristas almacenados en dispositivos, cerrándose en la privacidad de las personas como si estas importaran más que la seguridad del Estado.
De ahí su enfrentamiento con Donald Trump, quien afirma el Estado nacional en contra de la globalización que encaja perfectamente con esta ideología, amenazaron con abandonar Estados Unidos, personalmente, esperaba que lo llevaran a cabo ¿A dónde se mudarían estos bocazas a China a Rusia? En China tuvo graves problemas Apple, la utilización del «gran cortafuegos» en China, la censura a Google en Rusia y China, y podemos seguir con los ejemplos.
Patri Friedman, se interesó por el Seasteading o colonización del mar después de leer el manuscrito de Wayne Gramlich, un ex ingeniero de Sun Microsystems amante de la ciencia ficción, ambos fundaron en 2008 el Seasteading Institute. El Seasteading tiene la ventaja porque no requiere la captura de un territorio reclamado por alguna jurisdicción nacional.
Ni de una extraordinaria inversión inicial como otros proyectos frustrados como el Freedom Ship, el Aquarious Project, ni requiere el concurso de mucha gente. Friedman sabe que el único atractivo de este proyecto es el económico, y el instituto mantiene relaciones con compañías que podrían rentabilizar la colonización marítima, como SurgiCruise, una empresa de turismo médico flotante que pretende ofrecer servicios sanitarios fuera del marco regulatorio de Estados Unidos.
Patri Friedman también estuvo en contacto con cadenas hoteleras, empresas del juego, compañías de acuicultura, marinas y bibliotecas de datos que quieren eludir las leyes de copyright. Este proyecto según Patri Friedman, no es exclusivo para una ideología política sino de experimentar con nuevos sistemas políticos y organizativos, el proyecto puede seducir también a grupos ecologistas, religiosos o de otro tipo.
Larry Page, el CEO de Google, sostuvo «Hay un montón de grandes proyectos que podríamos desarrollar, pero que no se acaban llevando a cabo por problemas legales. Como especialistas de la tecnología, deberíamos disponer de lugares en los que pudiésemos innovar y ensayar con cosas nuevas, sin tener que rendir cuentas a nadie».
En el Tea Party muchos de sus miembros sostienen ideas libertarias y se oponen con su voto en el Congreso a Donald Trump. Los más críticos sostienen que estos proyectos son una amenaza tecno-fascista, debido al golpe que supondrían para las democracias representativas y los actuales sistemas políticos.
Hace varios años atrás, estaba previsto inaugurar la nación flotante, pero no hay nada. Los que sostienen esta ideología creen alegremente que tener una ciudad flotante les garantiza su éxito, si los Estados Unidos, China y Rusia impiden a las naciones a comerciar con los millonarios de Silicon Valley están listos, los bloqueos son una realidad como la sufrida por Libia. Detrás de las criptomonedas están los anarcocapitalistas. Gente como esta o los que ven con buenos ojos estas ideologías carecen del análisis o subestiman el poder del Estado.
Un Estado se encuentra ubicado dentro de un espacio antropológico, atravesado por tres ejes para su comprensión. Un eje circular donde se relacionan las personas entre sí, un eje radial que lo relaciona con el mundo entorno y las cosas y, el angular de las personas con los dioses o seres no humanos en los que creen.
El antiguo Egipto, en su eje circular, el Faraón se relacionaba con sus súbditos, en el radial con el rio Nilo como fuente de vida y riqueza, en cuyas márgenes sembraban cereales. Y en su eje angular, el faraón y su casta sacerdotal con los dioses como el Buey Apis, etc., etc. El Estado tiene una voluntad de poder política que arranca desde el primitivo poder etológico, animal, y en su desarrollo necesariamente conlleva una voluntad de poder económico, en sus relaciones radiales, en la alimentación primordialmente.
Este poder económico, radial, sobre las cosas, las riquezas, etc., no se puede mantener sin el poder político (circular), sin las leyes, sin las fuerzas armadas o de seguridad del Estado. Y es bajo la política, bajo las relaciones circulares que se puede tener una relación radial, económica con las cosas, con la propiedad, con la riqueza existente en su capa basal. Una esencia nunca puede eliminar a otra, y lo tonto es suponer que es posible una relación meramente radial, económica, o creer que las relaciones radiales son posibles sin las relaciones circulares, políticas.
No es posible una relación circular sin una relación radial (y viceversa), y que dada estas «divergencias radiales», de riqueza, etc. es ineludible la política como relación circular, de poder, de clases, etc. para perpetuarlas y mantenerlas. Es del todo ignorante creer en la vuelta a un «supuesto» anarquismo primitivo en el cual la relación radial para nada necesitaba de las relaciones circulares y políticas, es decir, un regreso a la pura animalidad.
Contrario sensu, no es la relación radial, económica (engelsiana), la que crea al Estado, sino al revés: es la relación circular, política, la que impone al Estado, el Estado es impuesto como forma para dominar a otros y a las cosas que los otros fabrican, para dar forma a la materia.
Por tanto, el Estado no es una «convención» entre los individuos de una determinada región geográfica, sino que, muy al contrario, es una «imposición política», de fuerza por el grupo, por la clase dominante, incluso por el Estado dominante (Imperio). Esta es la verdadera política frente a la «convención» de los adictos al «contrato» rousseauniano, que es la «política de ficción».
Lo racional es ahora lo que tenemos, el Estado moderno como poder político, de ese desarrollo del llamado poder etológico. Y si los anarcocapitalistas quieren competir y enfrentarse a un Estado o Imperio, tendrán que tener un poder político (capa conjuntiva más capa cortical, más capa basal), fusiles, tanques, misiles, portaaviones y bombas atómicas, no meramente un «poder» radial, económico.
Entonces ya sería un poder político, circular, el mayor en su territorio o en su isla flotante. Mientras eso no llegue esto es lo que hay y lo demás es fantasía. No se puede convertir la «Economía Política» simplemente en economía. Gustavo Bueno nos decía que la «tesis reduccionista» clásica, marxista, la del reduccionismo de la política a la economía, fue la que nos trajo «aquellas desastrosas consecuencias políticas» que «habrían de verse más tarde en los programas colectivistas de tantos partidos comunistas o anarquistas, en algunas fases de su historia».
Aquí está y aquí tenemos la íntima conexión entre el liberalismo y el anarquismo: mientras que el liberalismo trata de eliminar al Estado (política) por medio de la reducción de todo a sus «ideales» económicos, el anarquismo (y el comunismo) tratan de eliminar el «mal de la política» a través de la mera «gestión económica».
En el fondo, es lo mismo: economía sin política: relación radial sin relación circular.
27 de julio de 2017.