

¿QUIÉN ES ABU MOHAMMED AL-JOLANI?
AHMED HUSSEIN AL-SHARAA
Mientras la familia de Bashar al-Assad se escondían en un bunker, para luego escapar por los kilómetros de túneles del palacio a la base rusa, para tomar un avión rumbo a Rusia. La ciudad de Damasco caía en manos de los rebeldes quienes izaban la bandera original que se remonta a 1932. Abu Mohammed al-Jolani, en realidad, Ahmed Hussein al-Sharaa, se convertía en la cara visible de los rebeldes sirios que derrocaron al dictador Bashar al-Assad.
En el año 2014, escribí un artículo que trataba sobre la necesidad que tenían las potencias políticas mundiales, en tener presidentes que hicieran el trabajo sucio o necesario para el orden o beneficio de su imperio o Estado, titulado: Nuestros hijos de puta, cuyo link es el siguiente: https://revistaeutaxia.com/nuestros-hijos-de-puta/ Bashar al-Assad, sabemos que fue un hijo de puta de los rusos y de Irán. Ya lo sabemos ¿pero ¿quién es Al-Jolani? Y en este caso, a veces es preferible repetir aquello de: «Mas vale hijo de puta malo conocido, que hijo de puta bueno por conocer».
La tan mentada «primavera árabe» por los progres, lo que nos trajo fue el terror islámico. El siglo XXI nos encontró en una guerra contra el fundamentalismo y el terror, cuya encarnación del mal era Al-Qaeda, pero resulta que ahora, hay muchos lideres occidentales que hacen declaraciones imprudentes, sin tener en cuenta que un buen alumno de ese grupo, es quien a tomado el poder político en Siria. En esta neo-primavera árabe, nos quieren hacer creer que el pueblo, harto del dictador Al-Assad, lo expulsó del poder.
La historia política no es así, la dialéctica de imperios o superestados, hace que los actores deban tomar medidas para mantener, apoyar o dejar caer a ciertos hijos de puta. Acá no hay pueblo que valga. En el artículo de hace una semana sobre la guerra en Siria, decía, que mi deseo era que la Siria de Al-Assad, cayera porque eso significaría otra derrota más para el sátrapa de Vladimir Putin y de los golpeados por Israel en El Líbano, Irán y su subcontratista Hezbolláh. Con el diario del lunes, eso es una realidad, pero la situación de Siria post-Al-Assad, no es para nada clara.
Este sujeto Abu Mohammed al-Jolani, nacido en Riad, Arabia Saudita (parece que los árabes nacen donde se les da la gana), habla de democracia, de paz, de tolerancia, de inclusión, de respeto a las instituciones, un poco más y nos dice que permitirá el desfile del orgullo gay en Damasco. Pero los memoriosos, o los que hablamos de política con un mínimo de conocimiento, sabemos que Fidel Castro llegó al poder asegurando que llamaría a elecciones libres y juraba que no era comunista, lo juró, incluso, en las Naciones Unidas.
Así, que, para conocer a una persona en política, no solo basta con lo que dice, sino con lo que hace. Tampoco se trata de separar los buenos de los malos porque sí. Si expresé mis deseos de que cayera el régimen sirio, fue porque puse por delante la eutaxia de Occidente por sobre el eje Oriental, autoritario y bárbaro. Decir que la población siria cansada del yugo del dictador salió a pelear por la libertad, suena a cuento chino, lo que vimos no fue otra cosa que una coalición internacional yihadista, apoyado por otro sátrapa como Recep Tayyip Erdogan, un islámico con pretensiones neo otomanas.
Hablar de libertad en el mundo islámico, es un círculo cuadrado, no existe tal cosa, mientras no rompan el cordón umbilical entre la Mezquita y el Estado. ¿Quién es Al-Jolani, el yihadista detrás de la caída del Gobierno sirio de Al-Assad? Ahmed Hussein Al-Sharaa, conocido como Abu Mohammed al-Jolani, tiene alrededor de cuarenta años. Abu Mohammed al-Jawlani, o al-Jolani, es un pseudónimo, su nombre y edad verdaderos están en duda.
Al-Jolani dijo a la emisora pública de Estados Unidos, PBS, que nació con el nombre de Ahmed al-Sharaa y que es un sirio cuya familia proviene de la región de Golán. Su nombre de guerra Al-Jolani, es una referencia a los Altos del Golán, de Siria, pero ahora en manos de Israel, ocupados y anexados, como corresponde en toda guerra, en especial cuando el país atacado pasa a ser el ocupante del territorio capturado en guerra. El 9 de diciembre, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó que loe Altos del Golán, «serán siempre una parte inseparable de Israel».
Benjamin Netanyahu, declaró que el histórico Acuerdo de Separación firmado con Siria en 1974, ha «colapsado» tras la caída del depuesto presidente sirio Bashar al-Assad. El primer ministro Benjamin Netanyahu agradeció al ahora presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, que diera «luz verde» al reconocimiento de la soberanía de Israel sobre el Golán durante su mandato en 2019, según consigna el diario The Times of Israel.
Benjamin Netanyahu, aseguró durante una rueda de prensa, que la presencia de Israel en los Altos del Golán garantiza su seguridad y su soberanía. «Hoy todos comprenden la gran importancia de nuestra presencia allí en el Golán». El embajador de Israel ante Naciones Unidas, Danny Dannon, remitió una carta al Consejo de Seguridad de la ONU en la que explica que el país «ha adoptado medidas limitadas y temporales para contrarrestar cualquier nueva amenaza contra sus ciudadanos».
La familia de Ahmed Hussein procedía de esta región que fue desplazada después de la ocupación israelí en la guerra. Su padre fue un estudiante y activista nacionalista árabe nasserista, lo que le llevó a enfrentamientos con los baazistas -el partido de los Al-Assad- y a pasar diferentes períodos en cárceles sirias, hasta que, tras pasar por Irak, encontró asilo en Arabia Saudita. Según la versión oficial, habría nacido en Riad en 1982, donde su padre, trabajó como ingeniero de petróleo, pero al cumplir los siete años de edad regresó a la patria de sus padres.
Sin embargo, hay informes que ubican su lugar de origen en Deir Ezzor, en el este de Siria. Según reportes de las Naciones Unidas y la Unión Europea, nació en algún momento entre 1975 y 1979. Interpol afirma que fue en 1979. El diario árabe As-Safir dice que nació en 1981. Creció en la ciudad de Damasco, en el barrio de Mezzeh, un barrio de familias acomodadas, lugar donde se concentran la gran mayoría de embajadas. Un ambiente en el que aseguró que no le «empujaba» hacia el islamismo.
También hay rumores de que estudió medicina antes de convertirse en un militante islamista. Los eventos en la región de Oriente Medio, como la Segunda Intifada Palestina en el año 2000 y la invasión estadounidense en Irak, en 2003 le empujaron a «cumplir» con su «deber» de «defender» a la comunidad árabe «perseguida por los ocupantes e invasores», como dijo en una entrevista al canal estadounidense PBS, en 2021. Fue en 2003 cuando Al-Jolani se mudó a Irak para luchar contra las tropas estadounidenses después de la invasión de Irak, y ascendió rápidamente en las filas de Al-Qaeda en Irak.
En 2006, fue arrestado por las fuerzas estadounidenses y encarcelado en varias prisiones y centros de detención iraquíes, de hecho, estuvo en la prisión de Abu Ghraib durante cinco años. En Irak la coalición rápidamente destituyó al presidente Saddam Hussein y retiró a su Partido Baaz del poder, pero enfrentó una resistencia concertada de una variedad de grupos milicianos. Según otro informe, fue detenido por fuerzas estadounidenses y lo recluyeron en el Campamento Bucca, cerca de la frontera con Kuwait.
Se especula que en ese lugar conoció a los yihadistas que más tarde formarían el grupo Estado Islámico (IS), incluyendo al futuro líder de esa organización, Abu Bakr al-Baghdadi. En 2011, Abu Bakr al-Bagdadi, quien fue luego el primer líder del grupo yihadista Estado Islámico (2014-2019), encargó a Al-Jolani que formara una rama de Al-Qaeda en Siria. Así creó el Frente al-Nusra, que contaba con «miembros, dinero, armas y asesoramiento directamente de Al-Qaeda», según el Consejo de Seguridad de la ONU.
En 2013, Abu Mohammed Al-Jolani, confirmó la relación estrecha que tenía con Al-Bagdadi y cómo este personalmente le había encargado dirigir «la lucha de Al-Qaeda en Siria». Además, también juró lealtad a Ayman al-Zawahiri, el que fue líder de Al-Qaeda hasta su muerte en 2022. Su principal bastión estuvo en Idlib, pero todo cambió en 2016. Al-Jolani, calificado como terrorista por Estados Unidos y el Consejo de Seguridad de la ONU, anunció que disolvía el Frente al-Nusra y creaba otro grupo, el Frente de la Conquista del Levante (Jabhat Fath al-Sham).
Al-Jolani dio su primera entrevista a los medios en 2013, con su rostro cubierto por un pañuelo oscuro y mostrando solo su espalda a la cámara. Hablando con el medio Al-Jazeera, pidió que Siria fuera gobernada según la ley islámica. Alrededor de ocho años después, se sentó para una entrevista con el programa FRONTLINE de la Public Brodcasting Service de Estados Unidos, mirando a la cámara y vistiendo una camisa y una chaqueta. Al-Jolani dijo que la designación de terrorista era injusta y que se oponía a la matanza de personas inocentes.
Comentó cómo el Frente al-Nusra había pasado de tener seis hombres que lo acompañaron desde Irak a 5.000 en un año. Pero afirmó que su grupo nunca representó una amenaza para Occidente. «Repito: nuestra vinculación con Al-Qaeda ha terminado, e incluso cuando estábamos con Al-Qaeda estábamos en contra de llevar a cabo operaciones fuera de Siria, y es completamente contrario a nuestra política realizar acciones externas».
Luchó en una sangrienta guerra contra su antiguo aliado Al-Baghdadi después de que el Estado Islámico intentara subsumir unilateralmente al Frente al-Nusra en 2013. A pesar de sus lazos con Al-Qaeda, Al-Nusra era considerado más tolerante y menos autoritario en sus tratos con civiles y otros grupos rebeldes en comparación con el Estado Islámico. El Estado Islámico fue posteriormente expulsado del territorio que tenía en Siria e Irak por una serie de adversarios, incluyendo una alianza militar liderada por Estados Unidos.
Poco después pasó a llamarse Organismo de Liberación del Levante (Hayat Tahrir al Sham, en árabe) al fusionarse con otras facciones. Esto significaba que, en teoría, rompía toda relación con Al-Qaeda para ser un grupo «independiente» y se centró en luchar contra Al-Qaeda y el Estado Islámico (IS) y derrotar al Gobierno sirio y «liberar» el país. Esta decisión provocó problemas internos que provocaron que otros yihadistas se alejaran de Al-Jolani.
En 2017, bajo el comando de Al-Jolani, (HTS) se convirtió en el principal grupo rebelde en Idlib y las regiones aledañas, en el noroccidente de Siria. En Idlib, se estableció el «Gobierno de Salvación», una suerte de frente político y civil de la agrupación en las zonas que escapaban al control del Gobierno sirio. La ciudad tenía una población de 2,7 millones antes de la guerra, y se estima que alcanzó unos 4 millones debido a la llegada de personas desplazadas.
Allí controló el llamado «Gobierno de Salvación», que actúa como una autoridad local en la provincia de Idlib suministrando servicios de salud, educación y seguridad interna. «Esta región no representa una amenaza de seguridad para Europa y Estados Unidos», afirmó Al-Jolani. «Esta región no es un escenario para la ejecución de una yihad extranjera». En 2020, (HTS) clausuró todas las bases de Al-Qaeda en Idlib, incautó sus armas y encarceló a algunos de sus líderes. También reprimió las operaciones de (IS) en Idlib.
En Idlib comparte territorio con el Gobierno interino sirio (SIG), respaldado por Turquía, que está afiliado al Ejército Nacional Sirio (SNA), que a menudo ha luchado por el poder con (HTS) en partes de Idlib y por cuestiones tácticas relacionadas con el enfrentamiento al régimen de Al-Assad y sus aliados. Al-Jolani ha declarado que el gobierno debe ser islámico, «pero no según los estándares del Estado Islámico o incluso de Arabia Saudita».
El grupo no ha prohibido fumar ni ha obligado a las mujeres a cubrirse el rostro. En enero de 2022, la policía moral también había dejado de patrullar las calles. Dicen que escucha los reclamos de los manifestantes, y que reformó sus fuerzas policiales internas, anunció nuevas elecciones para su Consejo General de la Shura y prometió crear consejos locales y sindicatos.
El (HTS) impone la ley islámica en las áreas que controla, pero lo hace de una manera menos estricta que otros grupos yihadistas. Esto me hace recordar a Obama cuando decía que había talibanes moderados, un círculo cuadrado, un buen talibán es un talibán muerto, así de concluyente. Públicamente se relaciona con cristianos y otros no musulmanes. Grupos yihadistas lo criticaron por considerarlo moderado. No obstante, organizaciones de derechos humanos han acusado a (HTS) de reprimir las protestas públicas y de abusos contra los derechos humanos. Al-Jolani ha negado estas acusaciones.
Aunque Al-Jolani ha renunciado a Al-Qaeda, el gobierno de HTS en Idlib ha estado lejos de ser ideal, y en Idlib y sus alrededores se han producido protestas contra las prácticas de (HTS), desde la tortura en las cárceles hasta la monopolización de la administración económica y de seguridad de la región. Su pensamiento islamista radical, yihadista, y parte de los grupos terroristas que más terror causaron en el norte de Siria, hoy aparece como la cara civilizada de los rebeldes sirios. Para repetir aquello de: El yihadismo con rostro humano.
El régimen de Bashar al-Assad, en los últimos años hablaba de postguerra y de la reconstrucción del país, mientras en el norte de Siria seguían vigentes las facciones terroristas y muchos de ellos apoyados por el islamista Recep Tayyip Erdogan, y ocupaban de manera ilegal territorio sirio por años, con la excusa o el pretexto de combatir a los kurdos. El gobierno sirio en los últimos años había logrado controlar la importante autopista M-5, que une Alepo con Damasco.
Al-Jolani no ha renunciado a su religiosidad rigurosa e imponer su voluntad por la fuerza, lo que a cambiado es su renuncia a la idea de una yihad global, pero lo hace, porque sabe de su imposibilidad, al menos momentáneamente. La ONU sigue sosteniendo que Al-Jolani mantiene comunicación con Al-Qaeda. También hubo un cambio estético en su indumentaria, su uniforme se ha occidentalizado, dejó el turbante por un uniforme verde oscuro.
En una reciente entrevista con la CNN, en un lugar no revelado, dijo que mantiene los planes de crear un gobierno basado en instituciones y un consejo elegido por el pueblo. Sostuvo Al-Jolani: «Cuando hablamos de objetivos, el objetivo de la revolución sigue siendo el derrocamiento de este régimen. Es nuestro derecho utilizar todos los medios disponibles para lograr ese objetivo».
En la entrevista de 2013 con la cadena Al-Jazeera, tenía el rostro oculto y usaba una retórica dura, entonces hablaba del crecimiento de Al-Qaeda en Siria. Con CNN, Al-Jolani mostró un aspecto diferente y usó, su supuesto, nombre real de Ahmed al-Sharaa. En la ciudad de Alepo, luego de la captura, Al-Jolani, envió mensajes tranquilizadores para las minorías sirias que temen a los yihadistas. También se mostró en uniforme militar dando órdenes por teléfono, ordenando a sus tropas la protección de la gente y la prohibición de entrar en las casas.
En su ingreso en Alepo, recién conquistada, visitó la ciudadela en compañía de un combatiente que agitaba la bandera de la revolución siria, que en su momento su grupo Al-Nusra la había condenado como un acto de apostasía, creo que se trata de un gesto hacia la oposición más moderada de Siria. Joshua Landis, experto en Siria y jefe del Centro de Estudios del Medio Oriente de la Universidad de Oklahoma, cree que Al-Jolani ha sido más inteligente que Al-Assad. Se ha reconfigurado, ha hecho nuevos aliados y ha lanzado una ofensiva de encanto hacia las minorías.
El derrotado régimen sirio, consideraba a (HTS) como terroristas, como muchos de los rebeldes que se levantaron contra Al-Assad. El (HTS) envió varios comunicados para tranquilizar a los alauitas chiítas y otras minorías sirias. En uno de ellos instó a los alauitas a separarse del gobierno de Al-Assad y ser parte de un futuro, de una Siria libre de sectarismo. En otro mensaje a los residentes de una ciudad cristiana al sur de Alepo, Al-Jolani dijo que serían protegidos y sus propiedades resguardadas, instándolos a permanecer en sus hogares.
Según Thomas Pierret, especialista en islam político, sostuvo que Al-Jolani «Es un radical pragmático», y que «En 2014, estaba en el apogeo de su radicalismo», dijo Pierret, refiriéndose al período de la guerra en el que trató de competir con el grupo yihadista Estado Islámico. «Desde entonces, ha moderado su retórica». De acuerdo al sitio web de noticias Middle East Eye, fue tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 cuando Al-Jolani se sintió atraído por los yihadistas. «A raíz de su admiración por los autores de los atentados del 11 de septiembre, empezaron a aparecer los primeros signos de yihadismo en la vida de Al-Jolani, que empezó a asistir a sermones secretos y mesas redondas en barrios marginales de Damasco».
Cuanto menos pánico local e internacional haya y cuanto más parezca Al-Jolani un actor responsable en lugar de un extremista yihadista tóxico, más fácil le resultará el trabajo. Lo que está demostrando es que es inteligente, no que sea sincero, pero por ahora no se puede decir otra cosa. Hay que recordar que fue Donald Trump, en mayo de 2018, quien catalogó a Hayat Tahir al-Sham como una organización terrorista y puso 10 millones de dólares como precio a su cabeza. Trump y Biden están en desacuerdo sobre la estrategia ante la milicia yihadista, Donald Trump considera que se debería mantener en la lista de terroristas a la organización islámica que terminó con la dinastía Al-Assad, mientras que la administración demócrata evalúa la posibilidad de levantar esa caracterización legal como un gesto político de acercamiento.
La crisis en Siria pone sobre la mesa a una organización terrorista apoyada por Turquía, y a las Fuerzas Democráticas Sirias (kurdos) que son respaldados por Estados Unidos. También Rusia y sus bases militares, los depósitos de armas químicas y bacteriológicas que no deben caer en manos del Estado islámico, aun hay grupos de elite de Irán que se encuentran escondidas. Por otro lado, Israel, está controlando su frontera y atacando bases sirias o fábricas de armas y explosivos.
Mientras la Liga Árabe intenta evitar por todos los medios disponibles que se produzca un colapso en el Medio Oriente, el gobierno de Biden mantuvo varias comunicaciones con Abu Mohammed al-Jolani, en ellos se comunicaba que no debían permitir que el Estado Islámico se sumara al control de Siria, y evitar que las armas químicas y bacteriológicas cayeran en manos de ese grupo terrorista. La respuesta de Al-Jolani al gobierno estadounidense fue considerada satisfactoria. De cualquier manera, para mostrar su posición sobre Siria, el Pentágono dispuso el bombardeo de 75 objetivos del Estado Islámico.
El general estadounidense Michael Erik Kurilla, jefe del Mando Central, afirmó «Todas las organizaciones en Siria deben saber que les exigiremos responsabilidades si colaboran con el Estado Islámico o lo apoyan de cualquier forma». La posición de Trump es muy evidente, en su reciente viaje a París dijo públicamente: «Siria es un desastre, pero no es nuestro amigo, y ESTADOS UNIDOS NO DEBERÍA TENER NADA QUE VER CON ELLO. ESTA NO ES NUESTRA LUCHA. DEJEMOS QUE SE DESARROLLE. ¡NO NOS INVOLUCREMOS!», escribió Donald Trump – con minúsculas y mayúsculas- en la plataforma Truth Social.
La postura de Donald Trump está enfrentada a la de Biden, los demócratas tienen un backchannel con los voceros de Al-Jolani por intermedio del presidente turco, el islamista Recep Tayyip Erdogan. Por medio de ese canal reservado, el círculo del líder islámico Al-Jolani, sugirieron la posibilidad de levantar la calificación de «Organización Terrorista Extranjera» al grupo islámico Hayat Tahrir al-Sham. La administración Biden no rechazó esa propuesta.
Preocupante es la posición del secretario de Estado, Antony Blinken, que le dio algo de crédito a una organización considerada terrorista por la ONU, varios países europeos y los Estados Unidos. «Hemos tomado nota de las declaraciones hechas por los dirigentes rebeldes en los últimos días, y a medida que asuman una mayor responsabilidad, evaluaremos no solo sus palabras, sino también sus acciones». Esto llama la atención ya que Donald Trump y Joe Biden acordaron una agenda común para Medio Oriente.
Esa agenda, permitió el cese del fuego en El Líbano y abrió la puerta a una negociación secreta entre Israel y Hamás -vía Egipto y Qatar- con el fin de lograr una tregua de 60 días y la libertad de los 101 rehenes cautivos en Gaza. Biden se lo está pensando el sacar de la lista de terroristas extranjeros a la organización de Abu Mohammed al-Jolani, en tanto, Donald Trump sostiene lo contrario. Trump no cree en los dichos de Al-Jolani y piensa que se trata de una argucia para ganar tiempo y consolidar su poder interno.
De cualquier manera, Donald Trump va a dejar en manos de la administración actual esa decisión política, pero dejó muy claro que serán críticos si se exonera la trayectoria de la organización terrorista Hayat Tahrir al-Sham y a Al-Jolani. Las historias que se cuentan en estos días hacen referencia a la postura de Al-Jolani, y que mientras el Estado Islámico se empeñaba en luchar para construir su califato mundial, Al-Jolani consideró que el objetivo principal era luchar contra Al-Assad. Algo así como la pelea entre Stalin y Trotski, comunismo en un solo país (URSS) o en todo el mundo.
El Estado Islámico (IS) atacaba a los rebeldes sirios no islamistas, Al-Jolani decidió trabajar con rebeldes nacionalistas seculares contra el enemigo común, el régimen de Al-Assad y sus aliados iraníes y rusos. Algunas versiones que provienen desde el movimiento salafista-yihadista, Al-Jolani fue declarado apóstata por el Estado Islámico, una acusación que conlleva la pena de muerte. Entonces, el Frente al-Nusra participó en algunas batallas contra el (IS), luchando junto a los rebeldes sirios moderados.
En su primera entrevista, Al-Jolani dijo que la continua designación del grupo como grupo terrorista era injusta. «Lo primero y más importante es que [Idlib] no representa una amenaza para la seguridad de Europa y Estados Unidos», dijo Jolani a Martin Smith de PBS, entrevista filmada como parte de un documental de Frontline sobre su participación en la guerra de Siria. «Esta región no es una base para ejecutar la yihad extranjera».
¿Y si lo fuera, Al-Jolani? Ejecutar la yihad islámica parece ser, para el líder islámico, una cuestión de circunstancias, y no de principios. Es preocupante que Al-Jolani esté respaldado económica y militarmente por Recep Erdogan, y que el sátrapa turco haya sumado al (SNA), respaldado y usado por el turco Erdogan, y que está más centrado en la lucha contra las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), lideradas por los kurdos, ese dato hace que no sorprenda que Al-Jolani se haya convertido en la figura principal de la rebelión siria.
(SNA) son las siglas de «Ejército Nacional Sirio», un grupo opositor en la guerra de Siria que está estrechamente alineado con el gobierno turco de Recep Tayyip Erdogan. Este grupo es conocido por actuar como un ejército auxiliar de las Fuerzas Armadas turcas y como «mercenarios». El (SNA) ha participado en diversas acciones en Siria, como en la ofensiva contra los kurdos en Manbij, en la que el (SNA), apoyado por Turquía, ganó territorios en el norte de Siria. Ese enfrentamiento fue contra los combatientes del PKK/YPG, quienes han ocupado la zona de Manbij desde 2016. El (SNA) fue desplegado también en otros conflictos bélicos, como en Libia y el sur del Cáucaso, siguiendo los intereses de Erdogan.
En algún momento el (SNA) va emprender ataques contra los kurdos, porque esa es la guerra personal del turco Erdogan. Abu Mohammed al-Jolani, manda mensajes para calmar los temores y dudas de la comunidad internacional, como él dijo: «Calmar los temores de la gente de todas las sectas». ¿De todas las sectas y la suya no lo es? En estos tiempos de redes sociales, de hemerotecas y videotecas, nadie se escapa y Al-Jolani tampoco. El pasado nos condena Al-Jolani, y en lo personal, ya que soy un infiel, desconfío de un fiel yihadista.
Muchos años de penurias y muchas vidas, millones, fue el precio a pagar, hasta que la gran mayoría de la gente normal se dio cuenta de que la Rusia soviética no era el prometido paraíso proletario sino un infierno de miseria, sangre, represión, de Gulags, de delación. Muchas de esas personas que creyeron religiosamente en el marxismo, en especial los intelectuales, no se les ocurrió por sentido común, que la teoría marxista era un error y una falsedad, pero se decantaron por sostener que toda esa basura no era un verdadero comunismo.
Luego, insistieron con su necedad o mala leche, para entusiasmarse con el siguiente experimento monstruoso de la China de Mao. La cuestión China fue peor, más ignorancia, combate a la inteligencia, muertos de hambre y mayor represión, pero como siempre, los viejos y nuevos profetas dirían esto no era verdadero comunismo. No importa, su fe de carboneros los llevaría a creer en los jemeres rojos de Camboya, en la Cuba de Fidel, hasta llegar a la Venezuela bolivariana.
Esa era la séptima generación de izquierdas desde una plataforma hispana, según el marxista revisionista Santiago Armesilla Conde, que pretende enganchar en su revolución youtubera a unos miles cabeza de termo hispanistas, para llevarlos al paraíso marxista. Este mismo personaje, que dijo que la China actual era marxista, da vergüenza ajena escuchar estas tonteras, el amigo de Ruzzarin un ignorante autodidacta, un pedante con pretensiones intelectuales que hace meses hizo una apología de Nicolás Maduro, habrá que ser un minusválido mental.
Esta historia camellera del buen o mal árabe, me tiene podrido, ya se escucha decir que esta vez sí o sí, con Al-Jolani, esta es la buena. Estos camelleros no son nuestros amigos, tiene razón Donald Trump, que se maten entre ellos, no hay que dejar las bases, lo mismo Siria con los Altos del Golán, cuyo apellido de guerra del yihadista proviene de ese lugar el del Golán. Ya escuchamos las voces de los expertos en política internacional, que hablan de la soberanía integral de Siria.
No se puede hablar de soberanía cuando los yihadistas turco-árabes actúan bajo la cuerda de Erdogan, un enemigo de Occidente, debe mantenerse una zona kurda independiente de facto, la Rojava, la ocupación israelí del Golán y las bases de Estados Unidos. Rusia es el gran perdedor, seguramente perderá sus únicas bases fuera de la antigua Unión Soviética. Irán, Hezbolláh y los hutíes pierden un aliado de su eje anti-israel. China pierde un socio comercial, y su presencia en la región sale sobrando.
Aparentemente, digo aparentemente, ya que parecería ser que uno de los mayores beneficiados con la caída de Bashar al-Assad sería Israel, el nuevo mandamás Al-Jolani dijo que quiere llevarse bien con Israel. La caída de al-Assad derrumba el «eje de la resistencia» o de la maldad, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, apareció públicamente para celebrar la buena noticia, y de paso, se hizo con un pedazo mas de Siria anexo al Golán, de Al-Golani. La cuestión es si será beneficioso en el mediano y largo plazo para el Estado Judío.
Si ese juramento realizado in aeternum seguirá vigente o no, de hecho, con Al-Assad, Siria no respondía a los bombardeos israelíes, lo que levantaba sospechas en sus aliados. Y como se dejó trascender en algunos medios, Irán no se quiso involucrar mas con Siria porque ya no era un aliado fiable, ya que se iba arrimando de manera disimulada a Occidente. En los últimos tiempos Al-Assad para Israel era un enemigo débil y predecible, ahora Siria puede enfrentarse a una situación muy impredecible, y se puede fragmentar en feudos fundamentalistas.
¿Qué puede pasar en el futuro? no lo sabemos, por eso, no hay lugar para festejos, nada de descorchar champagne. Bashar al-Assad era un hijo de puta, eso sí, malo pero conocido. Y como dice el dicho popular: «Mas vale viejo conocido que bueno por conocer». Porque como bien sostiene el realismo y materialismo político, la necesidad histórica-política de un buen o mal hijo de puta debe estar al margen de cualquier calificación moral, su papel no debe exceder lo esencialmente político, su importancia es político, no ético o moral.
Ricardo Veisaga
11 de diciembre de 2024